19 agosto, 2022 9:05 pm

Verano 2022: Mar del Sur, una alternativa que crece en la costa argentina

Esta localidad perteneciente al partido de General Alvarado, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires y sobre las márgenes del mar Argentino, destaca por algunos atributos que permiten dar cuenta de su singularidad. Si bien el desarrollo de Mar del Sur estuvo frustrado por la ausencia del ferrocarril, sólo posee una calle pavimentada (la Avenida 100) y, contrastadamente, se destaca por la presencia de un curioso hotel de estilo europeo declarado Monumento Histórico.

Originalmente fue fundada con el nombre de “Boulevard Atlántico”, su nombre de Mar del Sur se debe a la existencia de un proyecto de balneario con el nombre de Mar del Sur o Mar del Sud que estaba emplazado al norte del Arroyo La Carolina y que no prosperó.

Mar del Sur también pareciera ser el único lugar de la Costa atlántica en donde se puede tener un terreno sobre la playa, pero, sin dudas, el fuerte de su historia es la construcción de un hotel en la zona. Con una geografía distinguida por playas amplias y dos arroyos que vierten sus aguas dulces en el mar, la localidad resultaba prometedora para el descanso de las familias de buena posición que vacacionaban en la playa.

El proyecto del pueblo Mar del Sud no prosperó, pero miembros de la familia Otamendi -vinculados a Nicanor Otamendi, Comandante del Ejército Argentino y cuyo nombre identifica a una localidad del partido de General Alvarado-, iniciaron el loteo de una zona cercana a la que llamaron Boulevard Atlántico, junto a los arroyos La Tigra y La Carolina.

La intención original fue fundar un balneario de excelencia hacia el año 1888, por lo que comenzó a erigirse la construcción del Hotel Mar del Sud. La ausencia de una estación de ferrocarril en sus alrededores -tal como se había proyectado-, devino en un entorno hostil para garantizar el éxito turístico del hotel en la que por aquel entonces aún era bautizada como Boulevard Atlántico. Desafortunadamente, el gran establecimiento en cuestión funcionó solamente durante dos temporadas.

¿Qué ver en Mar del Sur?

El hotel que no fue

Con dos plantas de lujo, de estilo europeo y más alejado de la playa, en 1890 se inauguró la fastuosa edificación de 4.500 metros cuadrados cubiertos en medio de la nada. Aquel fue el año de la gran crisis económica, y en Argentina el impacto no fue menor: la constructora involucrada con el hotel fundió y su dueño se suicidó.

Irónicamente, este complejo quedaría abandonado con el paso del tiempo, aunque fue declarado Monumento Histórico y parte de sus restos atraen la curiosidad de los turistas en la actualidad. El hecho mencionado antes representó sólo el inicio de una sucesión de desgracias increíbles y el mote de un “hotel fantasma”.

El 11 de septiembre de 1891, unos meses antes de que el dueño del hotel se quitara la vida, el barón Moritz von Hirsch, un acaudalado empresario y banquero judío-alemán, creó la Asociación de Colonización Judía (Jewish Colonization Association) con el propósito de facilitar la masiva emigración de judíos que sufrían persecución en Rusia y en países de Europa del Este hacia Canadá, Estados Unidos y Argentina.

Gracias a ello, muchas familias tenían como nuevo destino diferentes colonias agrícolas en Entre Ríos. Sin embargo, las 80 familias que eran trasladadas en el vapor francés Pampa terminaron en Mar del Sud, precisamente en el nuevo hotel. El motivo exacto aún se desconoce: algunas versiones indican que no pudieron desembarcar en Buenos Aires porque se detectaron a bordo casos de fiebre amarilla. Otras teorías afirmaban que una tormenta provocó un stop en el flamante balneario, que entonces llevaba el nombre del hotel Boulevard Atlántico.

El hotel y los inmigrantes, que habían arribado al lugar el 15 de diciembre de 1891, fueron víctimas de un tremendo tornado arrasó la aldea, provocando numerosos muertos. La peor parte vino después: la tormenta duró una semana y los cadáveres estuvieron en el sótano del hotel durante más de 10 días.

Luego de años y años de abandono, el hotel quedó casi sin rastros a principios del siglo XX. De hecho, algunos vecinos de la zona llegaron a afirmar que el mismo nunca había existido, mientras que otros aseguraban que se lo habían tragado las olas fuertes del mar.

En el año 1948 llegó al hotel un hombre que resultó clave a la hora de alentar a teorías y relatos posteriores que revelaban la presencia de fantasmas en el lugar. Se trataba de Eduardo Gamba, un proyectista de cine que pasaba los veranos en distintos pueblos, y que encontró en el magnífico edificio su lugar en el mundo.

Según relatos, allí proyectaba películas que contaban con efectos “especiales”, como murciélagos que volaban delante de la pantalla. Gamba se enamoró perdidamente de una bella joven que cantaba en francés, intentando emular a Edith Piaf. Se llamaba María Elizabet, aunque su nombre artístico era Mabel Dupont. Disfrutaron de muchos veranos en el Boulevard Atlántico y de viajes a Europa. Sorprendentemente, un día apareció ahorcada en la habitación 32. Los misterios siguen en pie, tanto así como las bases que dieron vida a la estructura del hotel.

Casa de los Caracoles

Ubicado en la calle 19 de Mar del Sur, a unos 150 metros de la avenida principal, esta propiedad se destaca por una particularidad demasiado exótica: está recubierta de caracoles recogidos en las playas cercanas.

¿El protagonista de esta curiosa iniciativa? Herve Plaul, un jubilado del gremio ferroviario y posterior comerciante, que era asiduo turista de Mar del Sud se levantaba temprano todos los días para acercarse a la orilla del mar y recoger caracoles para revocar la casa. Se estima que alrededor de 2.000.000 de caracoles rodean el inmueble.

Estancia La Eufemia

Se trata de un lugar histórico del Partido de General Alvarado, inaugurado en el año 1925. Si bien el primer casco de la estancia data de mediados del siglo XIX, y el segundo de los años 1888, en el año 10926 la Estancia La Eufemia abre sus puertas el colegio, jardín de infantes, escuela primaria y escuela nocturna y una biblioteca, con características de apostolado, para ser reconocida en forma oficial en 1958.

Fue fundada por doña Eufemia Carolina Otamendi, doña María Elena Bidart, y fray Francisco Bizcarrret, de la Orden de los Franciscanos Capuchinos. La “Niña” Eufemia Otamendi era parte de la apuesta a futuro de Mar del Sur ya que siempre colaboró de manera activa en los eventos significativos del pueblo.

Ubicada camino a Centinela del Mar, a 8 km de la entrada de Mar del Sur se encuentra esta estancia donde en 1932 se levantó en el lugar la Capilla Divina Pastora, una obra arquitectónica con vitraux traídos desde Alemania. A uno de sus lados se edificó la Casa de Oración “Nazareth” utilizada como lugar de vacaciones por seminaristas, sacerdotes y obispos.

En este sitio funcionó una escuela granja con el nombre y bajo la advocación de la “Divina Pastora”, y allí, hoy en día, sigue funcionando la escuela. Actualmente la escuela funciona con la modalidad medio pupilo. En el lugar sigue habiendo religiosas y los domingos hay Misa.

El casco de la estancia está rodeado de un increíble parque de pinos, palmeras, cedros, nogales, eucaliptos, acacias, naranjos, mandarinas, castaños, y muchas otras especies. Encontramos también aquí juegos infantiles y en sus jardines rosas, jazmines, malvones y geranios.

Laguna La Ballenera

La entrada a la laguna la Ballenera se encuentra sobre el camino viejo a Mar del Sur. Para llegar a este lugar se debe tomar por la avenida 40 (la de la estación del ferrocarril). En el sentido de la numeración creciente, esta avenida continúa en la ruta 11 hacia ese balneario.

Rocas Negras

Un spot especial para quienes quieran pescar: la costa de Rocas Negras forma un espigón natural (hay una Virgen en lo alto) y pequeñas ollas que reciben vertientes de agua. El Remanso también ofrece pesca variada y gran cantidad de pejerreyes.

¿Dónde queda Mar del Sur y cómo llegar?

Esta localidad bonaerense que destaca por su tranquilidad y austeridad, se encuentra situada entre el Arroyo La Tigra y el Arroyo La Carolina, ubicada a unos 17 km al sur de la ciudad de Miramar, cabecera del Partido.

Para llegar a Mar del Sur desde cualquier destino de la Costa atlántica, se debe tomar conexión en el tramo final de la ruta provincial RP 11.

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