Sin cifras del Gobierno provincial para tomar como referencia, los municipios bonaerenses empezaron a trazar los presupuestos para 2020 que, entre otras cosas, incluirá un fuerte ajuste de tasas en torno al 50%, en sintonía con la inflación de este año. Además, algunos intendentes se guardan una carta bajo la manga al pedir que se les autorice una especie de «cláusula gatillo» para aplicar una suba a lo largo del año en caso que la inflación sea muy alta.

En La Plata, en estudio está una suba a partir de enero de la tasa de Servicios Urbanos Municipales (SUM) de entre el 40 y el 50% promedio, lo que estaría en tono con la inflación de este año, que cerrará cerca del 52%, según se estima. Este último punto, es el que lleva a las autoridades de éste y otros distritos a pensar un incremento mayor al del actual ejercicio.

En el centro de la provincia, son varios los municipios cuyas tasas al cierre de este ejercicio quedaron retrasadas con respecto a la suba de precios. En Tandil, donde se perdieron unos 15 puntos, estiman que el incremento estará entre el 45 y 50%. Cerca de allí, en Azul, las tasas tendrán un piso del 50% para inmuebles edificados, un 75% para los terrenos baldíos y un 60% en la tasa vial. Sin embargo, la polémica pasa por la tasa de seguridad e higiene marca que afectará a algunos comerciantes, quienes denuncian una suba del 100%. Mientras que en Olavarría, el agrupamiento «Comerciantes Unidos» rechazó un aumento del 50% previsto para el año que viene.

En Villa Gesell, el Concejo Deliberante aprobó el presupuesto y un plan de contribución por mejoras, que incluye obras públicas financiadas por los vecinos con tasas del 45% a nivel general y un aumento mayor en servicios sanitarios (agua corriente) y operativo de seguridad en playa. El impacto final trepará así, de acuerdos a lo informado, al 62%. Mientras que en Balcarce, que viene de un año del 35% de suba (perderá unos 20 puntos con la inflación), el incremento podría llegar a 60%.

Algunos intendentes, en tanto, recibieron el guiño de los concejales para poder disponer de una suba «de urgencia» en caso que la inflación esté por encima de lo pensado. En Ituzaingó la suba de tasas tendrá un piso del 20%, pero el jefe comunal, Alberto Descalzo, lo podrá llevar al 30% por decreto. Mientras que en Escobar, desde enero, subirían las tasas un 20%, aunque el Ejecutivo solicitó que se lo faculte para aplicar un  25% a partir del segundo bimestre, y una especie de «cláusula gatillo» de hasta 15% en caso de que la inflación se dispare.

El Quilmes, la camporista Mayra Mendoza también tendrá a mano este instrumento de ajuste: a la suba del 48%, se podría sumar otro 15% si así lo requiriese la electa intendenta a lo largo de 2020. También en otros distritos del conurbano, algunos del mismo color político del nuevo Gobierno y otros no, se esperan cifras altas de ajuste: Avellaneda en torno al 60% en promedio; Florencio Varela y Lanús 55% (y vuelve a la carga sobre la publicidad en vía pública) y Vicente López 50%.

Fuente: DIB