Tras un 2018 sin arreglo salarial con los docentes, paros de estatales, médicos y judiciales y numerosas marchas de organizaciones sociales, el número de piquetes en la provincia de Buenos Aires creció un 11% con respecto al año anterior. Con 1.269 protestas en el territorio, unas 3,5 por día en promedio, la provincia encabeza el ranking, seguida por Capital Federal con 1.076. Entre ambos distritos concentran nada menos que el 40% de los cortes de vía pública del país.
Al cabo de tres años de gestión de Cambiemos, este grave problema, que viene en crecimiento desde la crisis de 2001, no encontró solución. Y si bien el nivel de conflictividad se mantiene alto en los últimos cinco años, el pasado, con 1.269 cortes, marcó un récord en suelo bonaerense, de acuerdo a datos de la consultora Diagnóstico Político. Mientras que hubo 1.146 piquetes en 2017; fueron 1.190 en 2016; un total de 926 en 2015, y 1.103 en 2014.
Los datos del país no dejan de sorprender: en la última década se produjeron más de 50 mil cortes de la vía pública. El año pasado fueron 5.857, lo que significó una suba de 12% respecto a 2017. De esta forma, 2018 fue el séptimo año consecutivo con más de 5.000 piquetes. Sin embargo, 2014 se mantiene como la marca superior, con 6.805 bloqueos. “En el Gabinete presidencial hay posturas contrapuestas sobre la problemática y pareciera haber triunfado la línea acuerdista con los piqueteros. De esta forma, el Gobierno Nacional contuvo el desborde piquetero que se temía hacia fin de año, con un fuerte aumento del gasto social”, indica el informe de la consultora.
En cuanto a los actores que protagonizaron los cortes, no hubo cambios en los primeros lugares, respecto a 2017. Los trabajadores estatales volvieron a liderar la tabla en todo el país (1.343), seguidos muy de cerca por las organizaciones sociales (1.313). Ambas fuerzas sumadas representaron nada más ni nada menos que el 45% de los piquetes. Quizás la gran novedad del año fue el notable ascenso de las fuerzas político-partidarias (865), desplazando a los vecinos autoconvocados (688), quienes cayeron del tercer al quinto puesto. Mientras que la tabla de bloqueos se completó con los desocupados y cesanteados (571).
Más conflictos
Cabe recordar que la provincia de Buenos Aires finalizó un año conflictivo. No sólo por las protestas que encabezaron trabajadores estatales de ATE, uno de los gremios principales y que no aceptaron el aumento salarial propuesto por María Eugenia Vidal. También los docentes, que hicieron 29 días de paro, realizaron decenas de protestas en las calles con epicentro en capital federal y La Plata, aunque también en localidades del interior. Aquí además entraron en escena los piquetes que llevaron adelante trabajadores de fábricas que cerraron o despidieron personal, en medio de la caída económica.
Según el informe de Diagnóstico Político, se espera que 2019 también tenga un alto nivel de conflictividad en las calles, en parte, por ser un año electoral. “Todos los actores sociales estarán frente a un combo perfecto para hacer valer sus reclamos en la calle: recesión económica y un Gobierno más débil en un decisivo año electoral. Los piquetes sindicales y sociales seguramente aumentarán, a la par de la politización de los mismos”, indicó.
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