La Legislatura bonaerense avanzó en una discusión que también atraviesa a la política nacional: cómo limitar la concentración de tierras rurales en manos extranjeras. El Senado dio media sanción el jueves 5 de noviembre a un proyecto presentado por Sergio Berni para establecer un régimen de control en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa debe ser aprobada por Diputados antes de convertirse en ley.
El proyecto fija un máximo del 15% de superficie rural bajo titularidad o posesión extranjera, calculado tanto sobre el total provincial como sobre cada municipio. Una misma nacionalidad no podría concentrar más del 30% de ese cupo y cada titular extranjero tendría un límite de 1.000 hectáreas en la denominada Zona Núcleo.
La propuesta también contempla un registro provincial y mecanismos para identificar a las personas que controlan tierras a través de sociedades, fideicomisos o fondos de inversión. Según la información difundida por el Senado, el régimen apunta además a proteger cuencas hídricas, humedales, zonas costeras y cinturones hortícolas.
El tope del 15%, la restricción por nacionalidad y el máximo de 1.000 hectáreas en la Zona Núcleo ya están previstos en la Ley Nacional de Tierras Rurales 26.737. El punto central de la iniciativa bonaerense es establecer un régimen provincial de registro y control sobre las operaciones realizadas en su territorio.
La vigencia de la norma nacional, mientras tanto, está atravesada por una disputa judicial. El DNU 70/2023 del gobierno de Javier Milei dispuso derogarla, pero una medida cautelar suspendió provisoriamente esa derogación. Por eso, sus restricciones siguen vigentes, aunque la Justicia todavía no resolvió el conflicto de fondo.
La media sanción abre ahora el debate en Diputados bonaerense. Allí se definirá si la Provincia incorpora sus propias herramientas de control a un tema que continúa en discusión tanto en la Legislatura como a nivel nacional.