El Gobierno de la provincia de Buenos Aires creó el Servicio Bonaerense de Empleo (SBE), una herramienta pública y gratuita que buscará vincular a personas que buscan trabajo con empresas y empleadores. El sistema ofrecerá además capacitación, orientación laboral y asistencia para mejorar las posibilidades de inserción en el mercado de trabajo.
La iniciativa fue aprobada por el Ministerio de Trabajo bonaerense y funcionará bajo la órbita de la Subsecretaría de Empleo. Operará como una especie de “bolsa de empleo” provincial, con un portal digital y una red de articulación territorial con municipios, universidades y otras organizaciones.
Entre sus objetivos, el SBE buscará facilitar la intermediación laboral, promover la inserción y reinserción en el empleo formal, mejorar las condiciones laborales y desarrollar herramientas de formación y certificación de competencias.
La medida se conoció en un contexto en el que los datos del INDEC marcaron un aumento de la desocupación al 7,9% en el segundo trimestre de 2026. Además, varias empresas suspendieron personal y otras anunciaron cierres, como la Papelera del Sur en Tornquist, que despidió a 160 operarios.
El principal instrumento será un Portal de Empleo al que se podrá acceder desde cualquier dispositivo con conexión a internet. Allí, los trabajadores podrán registrarse, armar su currículum, consultar ofertas laborales y postularse a las búsquedas publicadas por las empresas.
La plataforma ofrecerá también videos informativos, cursos y talleres presenciales y virtuales de orientación para la búsqueda de empleo. Además, habrá una línea telefónica gratuita para realizar consultas.
Los empleadores podrán publicar ofertas laborales, buscar personal, seleccionar perfiles registrados y acordar entrevistas con los postulantes. También podrán solicitar asistencia a las oficinas municipales de empleo o a las delegaciones del Ministerio de Trabajo para la búsqueda y selección de personal, y recibir asesoramiento sobre programas de promoción del empleo y formación profesional.
Las empresas solo podrán acceder a la información que los postulantes habiliten sobre su perfil, experiencia y formación. Quedarán excluidos los datos que puedan favorecer situaciones de discriminación, y los trabajadores podrán descargar su currículum y eliminar la información compartida.
Otros datos, como la cobertura social, el estado civil, la cantidad de hijos, la titularidad de pensiones o programas sociales y la composición del hogar, serán de uso exclusivo del Ministerio de Trabajo, con fines estadísticos y para mejorar el diseño de las políticas públicas de empleo.