Después de años de prórrogas de las concesiones, Bahía Blanca puso en marcha el debate sobre cómo funcionarán sus colectivos en los próximos años. El Municipio presentó un proyecto para volver a licitar el servicio, con cambios en las unidades, los recorridos y la forma de controlar si se cumplen las frecuencias. Por ahora es una propuesta: los cambios dependerán de su tratamiento en el Concejo Deliberante y de la posterior licitación.
Uno de los requisitos previstos para las futuras concesionarias es que al menos el 70% de la flota esté integrado por unidades cero kilómetro. El proyecto también apunta a ampliar el alcance del servicio hasta el 97% de la población. Según la estimación municipal, la modificación de los recorridos podría acercar el colectivo a unos 5.000 vecinos que hoy no cuentan con una cobertura adecuada. Es una proyección del Ejecutivo, no una cantidad de nuevos pasajeros ya incorporados.
Las frecuencias se revisarían según la demanda de cada recorrido y horario. Para diseñar la propuesta, el Municipio analizó más de 2,5 millones de viajes registrados con SUBE, además de destinos habituales y conexiones con escuelas, centros de salud y zonas comerciales. También se prevén mejoras en las paradas y en la información disponible para quienes necesitan combinar líneas.
El nuevo esquema contempla un centro de monitoreo para comparar los viajes programados con los que efectivamente se realizan. Esa información serviría para detectar incumplimientos y ajustar recorridos o frecuencias. El proyecto propone, además, cambiar la forma de retribuir a las empresas: el cálculo pasaría a basarse en los kilómetros recorridos, un punto que deberá quedar definido en el pliego.
La discusión llega con las concesiones actuales prorrogadas mientras se prepara una nueva licitación. Esa situación quedó asentada en una ordenanza aprobada por el Concejo en julio.
Federico Susbielles dijo este miércoles que prevé enviar el proyecto al Concejo el viernes 6 de noviembre. Si el pliego se aprueba y la licitación avanza según los tiempos estimados por el Ejecutivo, el Municipio apunta a iniciar el nuevo sistema en marzo de 2027; el intendente mencionó abril o mayo como alternativas. Hasta entonces, la renovación de la flota y las mejoras anunciadas siguen siendo objetivos del proyecto.