Los veranos con bajones de tensión son parte del problema que busca atender el proyecto BESS Maschwitz. La instalación todavía no funciona: por ahora comenzaron las tareas preliminares en el predio previsto sobre la calle Brasil, entre La Pista y la ruta 26.
La obra está a cargo de Genneia y se conectará con la red de Edenor. Sus baterías almacenarán electricidad durante los períodos de menor consumo para entregarla cuando aumente la demanda. El sistema tendrá una potencia de 40 megavatios y podrá aportar energía durante hasta cinco horas seguidas. La intención es reducir las caídas de tensión y los cortes asociados a la sobrecarga, principalmente en Ingeniero Maschwitz y Garín. Ese beneficio dependerá del funcionamiento efectivo de la instalación una vez terminada.
No se trata de una planta que genere electricidad: su función será guardar parte de la energía disponible en la red y devolverla cuando más se necesite. Para hacerlo, el proyecto contempla una conexión subterránea de 33 kilovoltios con Edenor.
La elección del predio movilizó a vecinos que cuestionan la cercanía de la instalación con sectores residenciales. En una petición pública plantearon inquietudes por el ruido de los equipos, los posibles efectos sobre el entorno y la respuesta prevista ante fallas o incendios. Reclaman información clara sobre los protocolos de emergencia, las distancias de seguridad y las autorizaciones de la obra. Son preocupaciones expresadas por los vecinos, no daños comprobados.
El estudio de impacto ambiental del proyecto está publicado en el portal provincial. Sin embargo, el reclamo vecinal también apunta a conocer cómo se aplicarán las medidas de seguridad en ese lugar concreto y a participar de las decisiones sobre su instalación.
Según informó el Municipio de Escobar, el proyecto cuenta con autorizaciones para avanzar con trabajos preliminares. La construcción de la planta y su puesta en funcionamiento aún están sujetas a la licencia y la habilitación que debe tramitar Genneia ante la comuna. Mientras la obra avanza, esa diferencia entre preparar el terreno y autorizar la operación es central para evaluar las respuestas que reciben los vecinos.