En un contexto en el que los pronósticos anticipan lluvias superiores a lo normal para los próximos meses, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advirtió que buena parte de la infraestructura hídrica financiada por el Estado nacional en la provincia de Buenos Aires permanece paralizada. La situación generó preocupación en el conurbano y en los partidos de la Cuenca del Salado.
El estudio analizó el estado de las 24 obras iniciadas con financiamiento del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. De ese total, 15 fueron canceladas o suspendidas, ocho continuaban en ejecución y una figuraba como finalizada. Las obras paralizadas reunían contratos por $144.818 millones, equivalentes al 39,7% del monto total de la cartera.
Uno de los puntos señalados por el informe fue la ampliación del río Salado, una obra clave para el manejo del agua en la provincia. Los tres subtramos del Tramo IV, Etapa II, ubicados en Roque Pérez, sumaban contratos por $163.131 millones, pero presentaban avances limitados: el subtramo A registraba un 0%, el B un 6,7% y el C un 18,8%. Pese a ese nivel de ejecución, los tres trabajos figuraban formalmente en ejecución.
Días atrás, el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, había advertido sobre la parálisis del Plan Maestro del Río Salado, la obra hidráulica que busca mitigar los efectos de sequías e inundaciones en una cuenca que abarca 59 municipios y más de 1,5 millones de habitantes.
“El tramo IV está paralizado. Y desde la Provincia estamos iniciando el tramo V, pero necesitamos de esa autorización de avales de Nación. Han autorizado a otras provincias para desarrollar infraestructura, pero no a la provincia de Buenos Aires”, denunció Katopodis.
El informe tomó en cuenta el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional para el trimestre octubre-diciembre de 2026, que anticipó lluvias superiores a lo normal en el oeste bonaerense y una tendencia similar en el centro-este de la provincia.
A ese escenario se sumó el estado de los suelos. Según datos de la Autoridad del Agua citados por el CEPA, al 14 de agosto las zonas centro, este y noreste de la provincia presentaban niveles de humedad superiores al 45%, considerados de saturación completa.
En el conurbano, el relevamiento identificó siete obras pluviales con convenios rescindidos o neutralizados, con contratos por un total de $10.992 millones. Los trabajos se ubicaban en General Rodríguez, Marcos Paz, Florencio Varela, Esteban Echeverría y La Matanza.
Entre ellas figuraban el colector pluvial de la avenida Balbín, en General Rodríguez, con un avance del 15,8%, y los desagües pluviales de la avenida Libertad, en Marcos Paz, que habían alcanzado el 40% antes de la rescisión del convenio. En Florencio Varela, los desagües del barrio Don Orione registraban un avance del 0%, al igual que el colector pluvial de la avenida Rivadavia y la ruta provincial 200, también en Marcos Paz.
El listado se completó con el mejoramiento del canal El Molino, en Esteban Echeverría, con un avance del 16,5%, y los desagües de los barrios Cruz Azul y Los Ceibos, en La Matanza. En el primer caso no se informó el porcentaje de ejecución, mientras que el segundo fue rescindido con un avance del 64%.