El intendente Federico Achával recorrió las tareas que se realizan en el arroyo Carabassa junto al secretario de Gobierno, Santiago Laurent, y la secretaria General, Soledad Peralta. Los trabajos buscan mejorar el drenaje del agua y reducir el riesgo de anegamientos ante la llegada de lluvias intensas.
El Municipio de Pilar continúa con las tareas de mantenimiento y limpieza de los cursos de agua del distrito para mejorar el escurrimiento y prevenir inundaciones durante los períodos de precipitaciones intensas.
En ese marco, el intendente Federico Achával supervisó los trabajos que se llevan adelante en el arroyo Carabassa, acompañado por el secretario de Gobierno del Municipio de Pilar, Santiago Laurent, y la secretaria General del Municipio de Pilar, Soledad Peralta.
Las intervenciones forman parte de un plan que comprende distintos arroyos y canales, además de tareas de mantenimiento en el río Luján, con el objetivo de favorecer el drenaje pluvial y preparar los barrios para la temporada de lluvias.
Durante la recorrida, Achával destacó la importancia de estos trabajos para mejorar la circulación del agua. “Los trabajos que estamos realizando en el Arroyo Carabassa, al igual que en diferentes puntos de todo Pilar, permiten optimizar el drenaje en la zona y mejorar la circulación de agua en la temporada de lluvias intensas”, señaló.
Por su parte, Laurent explicó que las tareas en el arroyo apuntan a mejorar el desagüe pluvial y disminuir las posibilidades de anegamientos ante episodios de lluvias fuertes.
Peralta, en tanto, remarcó que el Municipio continúa realizando trabajos de limpieza en arroyos, ríos y otros cauces de agua para mejorar las condiciones de los barrios frente a posibles contingencias climáticas.
Las intervenciones se enmarcan en las acciones preventivas que impulsa el gobierno local ante la previsión de lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño.
Desde el Municipio señalaron que las tareas hídricas continuarán en diferentes puntos del partido, como parte de una estrategia integral para mejorar el funcionamiento de los desagües y reducir los riesgos de inundación.