El Concejo Deliberante de Saavedra aprobó este viernes, por 11 votos contra 2, lo actuado por la comisión investigadora que analizó la conducta del intendente Matías Nebot, del partido vecinalista Todos por Saavedra. En una sesión especial que comenzó a las 9, el cuerpo respaldó la "gravedad de los hechos" imputados al jefe comunal. Los dos votos minoritarios correspondieron al oficialismo.
La resolución no implicó la separación automática de Nebot, pero habilitó la siguiente etapa del procedimiento que fija la Ley Orgánica de las Municipalidades: una nueva sesión especial, prevista para comienzos de noviembre, en la que los ediles deberán resolver si corresponde aplicar una sanción, que puede llegar a la suspensión o la destitución.
La controversia empezó el 17 de julio en Pigüé, cabecera del distrito, durante un encuentro comunitario sobre consumos problemáticos que organizó el Municipio junto al bahiense Adrián di Renzo, referente en prevención de adicciones. Ante los vecinos, Nebot, de 37 años, relató su historia personal y afirmó: "Yo llevo 308 días sin consumir".
El jefe comunal contó entonces que había consumido cocaína durante cerca de dos años. A partir de ese cálculo, la oposición sostuvo que el consumo abarcó parte de su mandato, que comenzó en diciembre de 2023. Días más tarde, en una entrevista radial, Nebot defendió su decisión de hacerlo público y aseguró que "decir la verdad te hace libre". Previamente, el Concejo le había otorgado una licencia de 30 días, período en el que inició su tratamiento.
La UCR, el justicialismo, La Libertad Avanza, Unión y Libertad y Distrito Futuro impulsaron la comisión investigadora, que el Concejo constituyó formalmente el 5 de agosto. Nebot presentó su descargo el 25 de septiembre, con el patrocinio de los abogados Bárbara Sager y Leonardo Gómez Talamoni, y luego lo amplió. El 8 de octubre, la comisión cerró la investigación por unanimidad y solicitó la sesión especial para calificar los hechos, conforme al artículo 249 de la ley.
En el recinto, los bloques opositores sostuvieron además que el intendente fue partícipe de la comercialización ilegal de estupefacientes, ya que su condición de funcionario público lo obligaba a denunciar actividades delictivas. Hasta el momento, no existe una causa penal en su contra por esos hechos.
La concejala justicialista Andrea Guardese planteó: "La pregunta que todos nos hacemos es, cuando Nebot ya era funcionario público y consumía, ¿de dónde sacaba la droga?". En la víspera, habían aparecido en las rejas del Concejo carteles con la consigna "Mati, ¿quién vende?". La sesión, abierta al público, se desarrolló con el recinto colmado y fuertes tensiones entre defensores y detractores del intendente.
La defensa de Nebot cuestionó desde el inicio la legitimidad del procedimiento. La semana pasada, en diálogo con un medio local, Sager sostuvo que la comisión se conformó a partir de una manifestación personal del intendente sobre un problema de salud, sin indicios previos de irregularidades en la gestión. También objetó que la comisión otorgó más peso a algunos testimonios que a otros, y advirtió que «el hecho de ser consumidor no tiene vínculo directo con estar a favor del narcotráfico».
En el entorno del jefe comunal atribuyeron la ofensiva a un entendimiento entre sectores libertarios y peronistas para quedarse con el control del Ejecutivo, aunque no presentaron pruebas de ese supuesto acuerdo.
Para concretar una destitución, la ley exige una decisión fundada, adoptada en sesión especial con el voto de los dos tercios del total de los miembros del Concejo. La próxima sesión definirá si Nebot continúa al frente del distrito o si el proceso termina por apartarlo del cargo.