La Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios de la Cámara de Diputados bonaerense aprobó el miércoles un dictamen que habilita el uso de pistolas Taser y otros dispositivos similares por parte de la Policía de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa, impulsada por el presidente de la comisión, Carlos Puglelli (Frente Renovador), obtuvo el respaldo unánime de los legisladores presentes.
El despacho acompañó una demanda que el espacio liderado por Sergio Massa sostiene desde hace años. Además del Frente Renovador, el texto contó con el apoyo de La Libertad Avanza, el PRO, Unión y Libertad, Nuevos Aires y el diputado Juan José Esper, jefe del bloque Derecha Popular. Los sectores del peronismo que responden a La Cámpora y al gobernador Axel Kicillof no participaron de la discusión.
El dictamen surgió de la unificación de cinco iniciativas que estaban en el temario de la comisión, presentadas por Puglelli, Esper, el libertario Maximiliano Bondarenko y Fabián Luayza, del bloque Nuevos Aires.
La propuesta modifica la Ley 13.482, que unifica las normas de organización de las policías bonaerenses, para incorporar los dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil. Según el texto, solo se admitirán aquellos que produzcan efectos pasajeros en el organismo, sin provocar pérdida de conocimiento. Al mismo tiempo, prohíbe de manera expresa los aparatos eléctricos de contacto directo cuya finalidad principal sea causar dolor mediante descargas.
Puglelli defendió el alcance del proyecto y remarcó la exigencia de formación para el personal: "No es darle el arma y nada más". En la misma línea, sostuvo que la iniciativa busca dar a los efectivos más herramientas, capacitación y protocolos de actuación. "Ponemos por delante la seguridad de los bonaerenses", afirmó.
El proyecto establece que los agentes deberán contar con una capacitación específica, obligatoria, acreditada y continua, que incluirá el manejo técnico de los dispositivos, sus efectos y riesgos, los protocolos de actuación, las técnicas de desescalada, el uso gradual de la fuerza y nociones de primeros auxilios. Solo podrá portarlos el personal en actividad que apruebe exámenes técnicos y psicofísicos.
El texto fija como principios rectores la legalidad, la necesidad, la razonabilidad, la progresividad y la proporcionalidad. El uso quedará limitado a situaciones en las que los medios no violentos resulten ineficaces o insuficientes y exista un peligro inminente para la integridad física del personal policial, de terceros o de la propia persona involucrada.
La discusión sobre las Taser atravesó a distintas gestiones bonaerenses. Durante su paso por el Ministerio de Seguridad, Sergio Berni impulsó la compra de estos dispositivos, aunque nunca llegaron a ser utilizados por la fuerza. En la Legislatura también se presentaron iniciativas en sentido opuesto, como la de la diputada Susana González, que propuso prohibir las armas no letales, y en el Senado el legislador Marcelo Leguizamón, del bloque Hechos UCR Identidad, promovió expedientes en la misma línea que el Frente Renovador.
La aprobación en comisión no implica la sanción de la norma. El expediente deberá completar el resto del trámite legislativo antes de su eventual tratamiento en el recinto de la Cámara baja y su posterior paso por el Senado. Hasta el momento, el Ejecutivo provincial no fijó una postura pública sobre el dictamen.