El exboxeador Jorge «Roña» Castro, excampeón mundial de peso mediano, murió este miércoles a los 59 años tras descompensarse en el Bingo de Morón. De acuerdo con el informe policial, el episodio estuvo vinculado a la diabetes que padecía.
Según el parte, Castro, también conocido como «Locomotora», se encontraba en la sala de máquinas del establecimiento cuando comenzó a sentirse mal. De acuerdo con el testimonio de un trabajador del lugar, fue retirado del salón en una silla de ruedas. Un médico del servicio de emergencias que llegó al lugar constató su fallecimiento minutos después.
La causa quedó a cargo de la UFI N.º 8 de Morón.
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro construyó una de las trayectorias más extensas del boxeo argentino, con un récord profesional de 144 peleas: 130 victorias, 90 de ellas por nocaut, 11 derrotas y tres empates.
El 12 de agosto de 1994 conquistó en Buenos Aires el título mundial vacante de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) frente al estadounidense Reggie Johnson.
En diciembre de ese año protagonizó uno de los combates más recordados de la historia del boxeo nacional, ante el estadounidense John David Jackson en Monterrey, México. Castro estaba en clara desventaja en las tarjetas, pero cerca del final conectó un gancho de izquierda que derribó a su rival y le permitió quedarse con la victoria. La pelea fue elegida luego como la mejor del año.
Perdió el cinturón ante el japonés Shinji Takehara el 19 de diciembre de 1995, en Tokio. Su última pelea profesional fue el 27 de enero de 2007 en Mar del Plata, cuando derrotó por nocaut técnico en el segundo asalto a José Luis Herrera.
Tras su retiro, Castro se dedicó a la gestión de comedores y merenderos en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. En 2020 abrió un gimnasio en Temperley, pero durante la pandemia de coronavirus lo convirtió en un comedor para asistir a los vecinos.
El año pasado, tras su participación en el reality MasterChef Celebrity, contó que a los cuatro comedores que tenía en Lomas de Zamora y a otros diez que abastecía con mercadería planeaba sumar uno nuevo en Morón, con capacidad para asistir a 500 personas. Para entonces, el gimnasio de Temperley había vuelto a funcionar como espacio de entrenamiento para nuevos boxeadores.