miércoles 07 de octubre de 2026 - Edición Nº2863

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Ciencia

La UTN de Haedo puso en órbita su primer satélite en un cohete de SpaceX

13:17 |El Pocket Cube pesa menos de 200 gramos y medirá radiación gamma. Partió el 1° de octubre desde California en la misión Transporter-18.



La Facultad Regional Haedo de la Universidad Tecnológica Nacional puso en órbita su primer satélite, desarrollado con participación de docentes, investigadores y estudiantes. El dispositivo viajó a bordo de un Falcon 9 de SpaceX como parte de la misión compartida Transporter-18, que despegó el 1° de octubre desde la base Vandenberg, en California, con unas 130 cargas útiles.

El lanzamiento fue seguido en directo desde el Aula Magna de la sede de Haedo, en el partido de Morón, donde los integrantes del proyecto observaron la cuenta regresiva y el despegue.

Un satélite que cabe en una mano

El protagonista es el Pocket Cube UTN FRH–DIY 1, un satélite cúbico de apenas cinco centímetros de lado y menos de 200 gramos de peso, con una vida útil estimada de dos a tres años. Está previsto que opere en una órbita casi polar, a unos 500 o 600 kilómetros de altura.

Fue creado por el Grupo de Simulación y Cálculos Electromagnéticos (SyCE) de la Facultad Regional Haedo, que trabajó junto con la empresa argentina DIY Satélite y otras instituciones. El equipo de la UTN se encargó de la electrónica interna de control y de los sensores destinados a detectar radiación gamma.

El grupo está dirigido por el ingeniero Cristian Arrieta y reúne a docentes, investigadores y estudiantes dedicados a desarrollos en electrónica y comunicaciones. Para construir el satélite se utilizaron tecnologías COTS, una modalidad que adapta componentes comerciales de uso común a proyectos espaciales.

Qué va a medir

Uno de los objetivos centrales es obtener información sobre radiación gamma, vinculada a aplicaciones de meteorología espacial, y estudiar de qué manera se degradan los componentes satelitales durante su permanencia en órbita. Los datos podrán compartirse con especialistas internacionales y utilizarse en futuras investigaciones.

El satélite transmite una baliza de identificación en código Morse y telemetría en formato LoRa, en la banda de radioaficionados, e incorpora una función automática de respuesta que permite la experimentación de aficionados de todo el mundo.

Ya hay señales desde el espacio

El lanzamiento fue solo una etapa. Tras la liberación desde el vehículo de transferencia orbital que agrupaba las cargas, el equipo debía verificar el despliegue, confirmar la ubicación del dispositivo y lograr el primer enlace de comunicaciones desde tierra, además de cumplir los protocolos internacionales de seguimiento de objetos en órbita.

De acuerdo con la base de datos SatNOGS, que nuclea a la red internacional de estaciones terrenas de radioaficionados, el satélite figura en órbita y operativo, y registra recepciones de sus señales desde el 4 de octubre.

No viajó solo

En la misma misión fueron puestos en órbita otros satélites argentinos: cuatro de la empresa Satellogic, el nanosatélite Evaluador Tecnológico del Ejército Argentino y el USAT-1 de la Universidad Nacional de La Plata, señalado como el primer CubeSat universitario del país. Es decir que dos universidades con sede en la provincia de Buenos Aires llegaron al espacio en el mismo cohete.

El decano de la Facultad Regional Haedo, Carlos Salvador, destacó el alcance del logro: "Este es un hito no solo para nuestra Regional Haedo, sino para toda la UTN". Y agregó: "Demuestra la capacidad de generar conocimiento y tecnología con impacto en áreas estratégicas".