A casi un año de aprobada la Ley de Financiamiento Universitario y a la espera de que el Gobierno cumpla con el fallo de la Corte Suprema, los gremios de docentes y no docentes realizarán un paro de 48 horas en las principales casas de estudio del país. La medida de fuerza se concretará este jueves y viernes, y generará complicaciones en el dictado de clases.
Más allá del acuerdo alcanzado entre la administración nacional y un sector universitario, que obtuvo el visto bueno de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), la entidad de mayor peso a nivel nacional, el conflicto quedó lejos de una resolución final. Por ese motivo, tanto Conadu como la Conadu Histórica, que responde a la CTA Autónoma, y la Feduba, que agrupa a los docentes de la UBA, adherirán a la medida.
El reclamo por la falta de financiamiento para las casas de estudio y por la situación salarial del sector también tendrá el apoyo de los gremios no docentes, encargados de abrir y manejar administrativamente las universidades, lo que ampliará el impacto del paro.
Desde el sector indicaron que, pese a que existen fallos judiciales que ordenan el cumplimiento de la norma, las transferencias presupuestarias aún no se concretaron.
La situación afecta tanto a los gastos de funcionamiento de las instituciones como a las partidas destinadas a salarios docentes y becas estudiantiles.
Según las estimaciones sindicales, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios roza el 30% desde diciembre de 2023, por lo que se requeriría una recomposición superior al 50% para equiparar la inflación acumulada.
El 1 de septiembre se realizará una nueva reunión paritaria del sector, en la que se retomará la discusión salarial.
El debate tendrá otro capítulo el 4 de septiembre, cuando el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) celebre su 96° Plenario de Rectoras y Rectores en Bariloche, encuentro en el que el presupuesto universitario 2027 será uno de los ejes centrales.