El laboratorio Diagnóstico, Investigación y Difusión de Enfermedades Poco Frecuentes (DIEL), que funciona en el Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP), se convirtió en el primer laboratorio perteneciente al CONICET y a una universidad pública argentina en obtener la acreditación bajo la norma internacional IRAM-ISO 15189, el principal estándar de calidad y competencia técnica para laboratorios clínicos.
La certificación fue otorgada por el Organismo Argentino de Acreditación (OAA) y reconoce la competencia técnica del laboratorio para determinar la actividad enzimática de alfa-galactosidasa A en leucocitos, un estudio fundamental para el diagnóstico de la enfermedad de Fabry, además de validar su sistema integral de gestión de calidad.
La responsable del laboratorio e investigadora del CONICET, Paula Rozenfeld, explicó que la acreditación es el resultado de "más de tres años de trabajo", durante los cuales el equipo desarrolló e implementó un sistema de gestión de calidad basado en la estandarización de procedimientos, la trazabilidad y el registro sistemático de todas las etapas del proceso. "Esto contempla la calidad desde las instrucciones para la solicitud de los estudios hasta la emisión de los resultados, con el objetivo de reducir riesgos y garantizar prácticas seguras para los pacientes, el personal, la sociedad y el ambiente", señaló.
El DIEL trabaja con pacientes de todo el país y está especializado en el diagnóstico de Enfermedades Poco Frecuentes (EPOF), un conjunto de patologías que afectan a un número reducido de personas y que suelen presentar grandes dificultades para su detección temprana y tratamiento.
El director del IIFP e investigador del CONICET, Martín Rumbo, destacó que se trata de una experiencia inédita para el sistema científico nacional. "Es el primer laboratorio del CONICET y de una universidad pública acreditado con esta norma. Es un hito que representa una nueva capacidad que ponemos al servicio de la sociedad y demuestra el compromiso del instituto con la salud pública y con los más altos estándares de calidad", afirmó. Además, sostuvo que la acreditación posiciona al laboratorio "en un nivel de trabajo con competitividad internacional", fortaleciendo las capacidades del sistema científico argentino para brindar diagnósticos de alta complejidad.