El sistema de Bomberos Voluntarios atraviesa un atraso en el envío de los fondos nacionales establecidos por la Ley 25.054, una situación que afecta a cientos de cuarteles de todo el país.
Franco Canepare, vicepresidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Buenos Aires, explicó la situación en diálogo con LU32 Radio Olavarría y detalló el mecanismo mediante el cual se financia el sistema. El fondo destinado a las asociaciones bomberiles se conforma con el 5% de cada póliza de seguros que se abona en el país, con excepción de los seguros de vida. Esos recursos son administrados por la Superintendencia de Seguros de la Nación y posteriormente girados al Ministerio de Economía para concretar el subsidio anual destinado a las instituciones.
Canepare explicó que durante los primeros meses del año se establece la distribución de los fondos y recordó que en enero se resolvió que cada una de las 1.062 asociaciones de Bomberos Voluntarios del país recibiría aproximadamente 95 millones de pesos. Sin embargo, el cronograma previsto no se cumplió en los tiempos establecidos. "Este fondo tiene que estar totalmente distribuido ya para el mes de junio; deberían todos los cuarteles del país haber percibido este importe y las federaciones también la parte que les corresponde para la capacitación y formación", señaló el dirigente.
El atraso comenzó a evidenciarse durante el primer semestre y, con el paso de los meses, una parte importante de las asociaciones continuó esperando los recursos.
La situación adquirió especial relevancia en la provincia de Buenos Aires, que concentra 270 asociaciones de Bomberos Voluntarios, la mayor cantidad del país. "En la actualidad no llegamos al 50% de las que han percibido el subsidio al mes de agosto", graficó Canepare.
El problema también se registró en otras provincias. En Córdoba, por ejemplo, existen 192 asociaciones y, de acuerdo con lo señalado por el dirigente, solamente alrededor del 35% había cobrado el aporte. De esta manera, el atraso alcanzó a una parte considerable del sistema de Bomberos Voluntarios, que depende de estos recursos para sostener su funcionamiento.
Para las asociaciones más pequeñas, el subsidio nacional representa uno de los principales recursos para afrontar los gastos cotidianos. El dinero permite cubrir necesidades vinculadas con combustible, equipamiento y capacitación del personal. Las instituciones de mayor tamaño cuentan con otras fuentes de financiamiento, aunque el aporte nacional también resulta necesario para sostener el funcionamiento del servicio.
En ese contexto, el retraso en la transferencia de los fondos genera dificultades para las asociaciones que deben mantener operativos sus cuarteles y contar con los recursos necesarios para responder ante las distintas emergencias.