El femicidio de Mailén Antonich volvió a exponer la persistencia de la violencia de género en la Argentina. La joven fue hallada asesinada en la zona sur de Mar del Plata después de haber salido de su casa para asistir a una supuesta entrevista laboral.
El informe preliminar de la autopsia determinó que murió por una hemorragia grave provocada por una herida de arma blanca en el cuello. También presentaba traumatismos en el rostro y en ambos brazos, además de otros cortes. Los estudios complementarios continúan y el arma utilizada todavía no fue encontrada.
La investigación fue calificada como femicidio y se encuentra a cargo del fiscal Carlos Russo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 7 de Mar del Plata. Dos hombres permanecen detenidos y la causa quedó bajo secreto de sumario durante 48 horas para preservar las medidas pendientes.
Mailén había sido contactada a través de Facebook por una supuesta oportunidad laboral. Le indicaron que debía presentarse en un balneario de la zona de Punta Mogotes y un automóvil la trasladó desde su vivienda hasta el sector ubicado entre esa zona y Waikiki.
Era madre de dos niñas, de 1 y 6 años, y buscaba trabajo para sostenerlas. La última comunicación con su familia se produjo antes de ingresar al predio.
Cuando dejó de responder, sus allegados reconstruyeron sus movimientos y llegaron hasta el lugar donde había sido citada. Allí encontraron a dos hombres que quemaban elementos dentro de un tambor y que intentaron escapar ante la llegada de la Policía.
El cuerpo de Mailén fue hallado poco después en cercanías del lugar. Los investigadores recuperaron las tarjetas de memoria de las cámaras de seguridad y las imágenes serán analizadas por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones.
Los detenidos son Agustín Bartolomé Díaz y José Luis Aquino. Uno de ellos trabajaba como sereno en el predio y el otro era un allegado que concurría habitualmente al lugar, según la información incorporada hasta ahora a la causa.
Ambos presentaban lesiones al momento de ser aprehendidos. La Justicia deberá determinar cómo se produjeron esas heridas y qué participación tuvo cada uno en el ataque.
El informe forense confirmó que la lesión mortal fue provocada en la zona cervical. Aunque el examen preliminar no detectó signos compatibles con abuso sexual, se realizaron estudios complementarios para establecerlo de manera definitiva.
El asesinato de Mailén ocurrió después del cierre del último relevamiento del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, que contabilizó 147 víctimas letales entre el 1.º de enero y el 31 de julio de 2026.
El registro incluye 119 femicidios directos, 17 femicidios vinculados, siete instigaciones al suicidio y cuatro travesticidios o transfemicidios.
Según el relevamiento, en los primeros siete meses del año se produjo una víctima letal de la violencia de género cada 35 horas. También hubo 234 intentos de femicidio, equivalentes a uno cada 25 horas.
Durante julio se contabilizaron 24 víctimas. Además, el 64% de los agresores eran parejas o exparejas y el 15% de las mujeres asesinadas había realizado al menos una denuncia previa.
El informe advierte que al menos 145 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes. Casi la mitad de los hechos - el 45,6% - ocurrió en la vivienda de la víctima.
Es importante destacar el desmantelamiento de políticas públicas destinadas a prevenir y atender las violencias de género, y problematizar sobre el impacto de los recortes, la reducción de programas y los discursos que niegan la existencia de esta problemática.
Mientras la Justicia intenta reconstruir las últimas horas de Mailén y determinar la responsabilidad de los detenidos, su femicidio se suma a una sucesión de crímenes que continúa creciendo y que, detrás de cada cifra, deja familias destruidas y niñas y niños sin sus madres.