La disputa por la provincia de Buenos Aires entró en una etapa de máxima paridad. Una encuesta mostró que el peronismo y La Libertad Avanza quedaron prácticamente empatados en intención de voto para las próximas elecciones legislativas, en un escenario que anticipa una competencia abierta.
El estudio, realizado por la consultora Afiches entre el 1 y el 4 de julio sobre 600 casos, ubicó al peronismo con el 26% de intención de voto, apenas un punto por encima de La Libertad Avanza, que alcanzó el 25%. La diferencia quedó dentro del margen de error del relevamiento.
El trabajo también mostró que el 20% de los consultados todavía no definió su voto, un porcentaje que podría resultar decisivo en una elección marcada por la polarización entre las dos principales fuerzas políticas del distrito.
Detrás de ambos espacios aparecieron otras fuerzas con porcentajes considerablemente menores. El PRO obtuvo el 4% de intención de voto, el Frente de Izquierda otro 4%, la Unión Cívica Radical (UCR) el 2% y Provincias Unidas el 1%, mientras que un 10% optó por otras alternativas.
Otro dato relevante del estudio fue el nivel de desapego partidario. Cuatro de cada diez bonaerenses aseguraron no sentirse identificados con ningún espacio político, mientras que el peronismo reunió el 29% de identificación y La Libertad Avanza el 21%.
La encuesta también evaluó la imagen de los principales dirigentes políticos. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, registró un equilibrio exacto entre valoraciones positivas y negativas, con 47% en ambos casos.
Por su parte, el presidente Javier Milei obtuvo un 43% de imagen positiva frente a un 53% de negativa. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, alcanzó un 42% de opiniones favorables y un 51% de desfavorables, mientras que la dirigente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, cosechó un 40% de imagen positiva y un 45% de negativa.
El relevamiento también detectó diferencias territoriales. En el conurbano bonaerense, Kicillof mostró mejores niveles de aprobación que Milei, mientras que en el interior provincial ocurrió el fenómeno inverso, con el Presidente imponiéndose en imagen sobre el mandatario bonaerense.
Entre las administraciones evaluadas, los intendentes fueron quienes obtuvieron la mejor calificación. El 48% de los consultados aprobó la gestión de su municipio, frente a un 45% que expresó una opinión negativa.
En paralelo, el estudio reflejó un contexto económico complejo. El 52% de los bonaerenses afirmó que su situación económica empeoró durante el último año, mientras que apenas el 20% sostuvo que mejoró. Además, el 37% manifestó haber sufrido al menos un hecho de inseguridad en los últimos 12 meses, dos variables que aparecieron entre las principales preocupaciones del electorado de cara a las elecciones.