El norte de la provincia de Buenos Aires permanece bajo seguimiento ante los pronósticos que anticipan el desarrollo de un intenso fenómeno de El Niño, que podría provocar una crecida extraordinaria del río Paraná durante los próximos meses.
En ese contexto, el intendente de Zárate, Lisandro Matzkin, advirtió que el municipio ya trabaja en un plan preventivo junto a fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas para coordinar eventuales operativos de asistencia y evacuación si las proyecciones terminan confirmándose.
Según explicó el jefe comunal, si durante agosto los pronósticos mantienen la tendencia actual, será necesario comenzar a preparar a los vecinos que viven en las zonas más vulnerables. "Va a haber un momento donde el vecino va a tener que irse de su vivienda", señaló al referirse al posible impacto de una crecida de magnitud excepcional.
Especialistas sostienen que los modelos climáticos muestran un evento de El Niño de gran intensidad, aunque todavía no existe certeza sobre las regiones donde se concentrarán las mayores precipitaciones. El ingeniero en recursos hídricos Hugo Rorman explicó que más de una treintena de modelos coinciden en la presencia del fenómeno, pero recién entre julio y agosto podrá determinarse con mayor precisión si las lluvias más intensas afectarán a la pampa húmeda, el litoral argentino o las cuencas de Brasil y Paraguay.
De acuerdo con los expertos, los episodios de El Niño suelen incrementar significativamente las precipitaciones y favorecer crecidas extraordinarias del río Paraná. En ese sentido, estiman que el mayor impacto podría registrarse entre octubre y febrero, período en el que los municipios ribereños deberán reforzar el monitoreo de canales, estaciones de bombeo y sistemas de drenaje.
Si bien los especialistas insisten en que aún es prematuro confirmar la magnitud que alcanzará el fenómeno, recomiendan avanzar con medidas preventivas y mantener un seguimiento permanente de los pronósticos para reducir el impacto de un posible evento climático de gran escala.