La provincia de Buenos Aires avanzó con un proyecto de ley que obligaría a las petroleras a informar con 72 horas de anticipación los aumentos de las naftas. La iniciativa ya obtuvo despacho favorable en la Cámara de Diputados y podría recibir media sanción durante la próxima sesión.
La propuesta fue impulsada por la diputada del Frente Renovador, Ayelén Rasquetti, con el objetivo de recuperar la obligación de comunicar previamente las subas de los combustibles, luego de que esa exigencia dejara de regir a nivel nacional.
La iniciativa dispone que las empresas abastecedoras deberán informar cualquier modificación en los precios de los combustibles con un mínimo de 72 horas de anticipación. Además, las estaciones de servicio tendrán la obligación de comunicar esos incrementos al público al menos 48 horas antes mediante cartelería visible.
Según explicó Ayelén Rasquetti, el proyecto no busca intervenir en la política de precios de las petroleras, sino garantizar que los consumidores cuenten con información anticipada para decidir cuándo cargar combustible.
"Lo único que estamos pidiendo es transparencia. Si una empresa decide aumentar el precio de un bien esencial como el combustible, los consumidores tienen derecho a saberlo antes y no enterarse cuando llegan al surtidor", sostuvo la legisladora.
La iniciativa tomó impulso luego de que las petroleras dejaran de informar previamente los aumentos y aplicaran incrementos sin aviso. Desde el inicio del conflicto entre Irán e Israel, el precio de las naftas acumuló una suba cercana al 25% en las estaciones de servicio del país.
Para los impulsores del proyecto, la comunicación anticipada permitirá que los usuarios puedan organizar sus gastos y evitar que las modificaciones de precios los sorprendan al momento de cargar combustible.
Con el despacho favorable de la Comisión de Legislación General, el proyecto quedó habilitado para ser tratado en la próxima sesión de la Cámara de Diputados bonaerense, prevista para el próximo lunes.
Si obtiene media sanción, la iniciativa pasará al Senado de la provincia de Buenos Aires, donde continuará su tratamiento legislativo. En caso de ser aprobada, las petroleras deberán informar con tres días de anticipación cada aumento de los combustibles y las estaciones de servicio tendrán que exhibir esa información con al menos 48 horas de antelación.