La investigación judicial por el sistema SIRA, que rastrea una red de coimas y acceso irregular al dólar oficial durante el gobierno de Alberto Fernández, ha situado en el centro de la escena a un vecino de La Plata: el ingeniero devenido en agente inmobiliario Adriel Dono Miniot. El expediente, impulsado por el fiscal federal Franco Picardi, analiza un esquema de corrupción donde intermediarios habrían cobrado comisiones de entre el 10 y el 15 % para acelerar permisos de importación en un contexto de fuerte cepo cambiario.
La implicación de Dono Miniot surgió tras las pericias realizadas al teléfono celular del empresario Martín Migueles, señalado como uno de los operadores centrales de la maniobra. En el dispositivo, Dono Miniot aparece agendado como “Adriel La Plata”. Los intercambios de mensajes, datados en marzo de 2023, muestran a Migueles ofreciendo “sacar la SIRA rápido” y sugiriendo la creación de un circuito financiero para mover divisas.
Entre las frases más comprometedoras que analiza la Justicia se encuentran: “Podemos armar algo grande, algo lindo”, enviada por Migueles, y la respuesta sugestiva atribuida a Dono Miniot: “Billete cara grande jaja”, acompañada del envío de documentación societaria de la firma Fizika. Para los investigadores, estos diálogos reflejan una estructura de intermediación destinada a influir en autorizaciones oficiales a cambio de dádivas.
La participación de Rafaela Ostrofsky y Francisco Errico
El escándalo ha salpicado directamente a los socios de Dono Miniot en el rubro inmobiliario: la martillera e influencer Rafaela Ostrofsky, quien es también su pareja sentimental, y el martillero Francisco Errico. El trío montó su propia franquicia de Century 21, una operación que llamó la atención del sector por la inversión inmediata de unos 150 mil dólares en oficinas de diseño y una agresiva campaña publicitaria.
Errico, en particular, suma sombras a la trama debido a sus vínculos con el polémico desarrollo Fincas de Duggan. Este emprendimiento ha sido objeto de denuncias por estafas, evasión impositiva y ventas de lotes “en negro”. Vecinos y compradores denunciaron también problemas de infraestructura y servicios, así como la existencia de lotes imposibles de escriturar. Además, el proyecto está asociado a figuras como Pablo Tomás Boero y Néstor Grindetti, quienes enfrentaron investigaciones por evasión fiscal en Brasil y alertas de Interpol.
El crecimiento patrimonial “meteórico” de la pareja Miniot-Ostrofsky es uno de los puntos que genera mayor suspicacia entre los operadores locales. En apenas dos años, pasaron de una situación laboral inestable a exhibir un estilo de vida de lujo extremo: mudanzas al exclusivo country Grand Bell, videos en redes sociales brindando con champagne y un viaje de lujo a México, financiado íntegramente para 21 agentes de su oficina.
Esta exposición ha llevado a clientes y colegas a temer que los negocios inmobiliarios del grupo funcionen como una herramienta de lavado de dinero para blanquear los fondos provenientes de las coimas del sistema SIRA.
Mientras tanto, la hoja de ruta judicial contempla próximas indagatorias, posibles detenciones y medidas cautelares como embargos e inhibiciones de bienes para los principales involucrados.
En La Plata, la imagen de la pareja ha caído en picada, y muchos clientes ya han manifestado su intención de retirar sus propiedades de la firma por temor a quedar vinculados a la “trama oscura” del expediente.