El Gobierno de la provincia de Buenos Aires aprobó la creación del Programa de Unidades de Almacenamiento de Energía en Baterías, una iniciativa destinada a fortalecer el sistema eléctrico mediante la incorporación de tecnología de almacenamiento en sectores considerados críticos de la red.
La medida, impulsada por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, busca mejorar la confiabilidad del suministro energético y brindar una respuesta temporal a las limitaciones que presenta la infraestructura de transporte eléctrico en distintas regiones bonaerenses.
El esquema prevé la instalación de sistemas capaces de almacenar energía durante los momentos de menor demanda y liberarla cuando el consumo aumenta, contribuyendo a evitar sobrecargas y mejorar la estabilidad del servicio.
Desde la Provincia señalaron que la implementación de estas baterías responde al crecimiento sostenido de la demanda eléctrica y a la necesidad de contar con herramientas que permitan sostener el abastecimiento mientras avanzan las obras de ampliación de la red.
La iniciativa también apunta a reemplazar gradualmente los equipos de generación distribuida que funcionan con gasoil y que actualmente son utilizados para reforzar el suministro en situaciones de emergencia o alta demanda.
El plan será financiado a través de recursos provenientes del Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), un componente incluido dentro del Fondo de Inversiones en Transporte de la Provincia de Buenos Aires (FITBA).
La normativa establece además el marco operativo para la adquisición, instalación, operación y mantenimiento de los sistemas de almacenamiento energético.
En ese contexto, la empresa estatal Buenos Aires Energía S.A. (BAESA) será la encargada de llevar adelante las gestiones necesarias para la compra y puesta en funcionamiento de los equipos, ya sea de forma directa o mediante terceros.
La ubicación de las baterías será definida por la Dirección Provincial de Energía, que deberá identificar los puntos de la red donde existan mayores restricciones o riesgos para el abastecimiento.
El objetivo es que estos sistemas permitan reforzar el suministro eléctrico en zonas vulnerables, especialmente durante períodos de alta demanda, como suele ocurrir durante los meses de verano.
Con esta iniciativa, la Provincia busca incorporar nuevas tecnologías al sistema energético y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales problemas de abastecimiento mientras continúan las inversiones en infraestructura eléctrica.