En medio de los reclamos de los intendentes bonaerenses por mayores recursos para afrontar gastos corrientes, obras y asistencia social, un proyecto presentado en la Legislatura provincial propone crear una nueva herramienta que podría fortalecer las finanzas municipales.
Se trata del Registro de Usufructuarios de Banquinas Municipales (RUBAM), una iniciativa impulsada por la diputada bonaerense del Frente Renovador, Ayelén Rasquetti, que apunta a regular y ampliar el uso productivo de las banquinas ubicadas sobre rutas provinciales.
Actualmente, algunos municipios ya autorizan la utilización de sectores linderos a rutas para actividades agrícolas, siempre dentro de los límites establecidos por la legislación vigente. Sin embargo, el proyecto busca modificar el esquema actual para permitir una explotación más amplia de estos espacios mediante permisos previamente aprobados por la Dirección de Vialidad de la provincia.
La propuesta contempla la creación de un registro específico que funcionaría bajo la órbita de la autoridad de aplicación y tendría como objetivo controlar, fiscalizar y ordenar la utilización de las banquinas habilitadas para actividades productivas.
Según los fundamentos de la iniciativa, miles de hectáreas de suelo fértil permanecen actualmente sin uso a lo largo de las rutas bonaerenses, lo que representa tanto una pérdida de capacidad productiva como una oportunidad desaprovechada para generar recursos destinados a los municipios.
"Existe un desperdicio de recursos productivos y, al mismo tiempo, una pérdida de posibilidades de recaudación para los gobiernos locales mediante tasas, cánones o derechos de ocupación vinculados al uso regulado de estos espacios", sostiene el proyecto.
La diputada Rasquetti aseguró que la propuesta contempla criterios de seguridad vial y que la habilitación de las banquinas se realizará únicamente en sectores que cuenten con evaluación técnica favorable.
En ese sentido, explicó que se analizarán aspectos como las distancias de frenado, la visibilidad de los conductores y las zonas de escape, con el objetivo de evitar que la actividad productiva interfiera con la circulación en las rutas provinciales.
De avanzar en la Legislatura, el RUBAM podría convertirse en una nueva herramienta para que los municipios generen ingresos propios en un contexto económico complejo, marcado por la caída de la recaudación y el aumento de las demandas sociales.