La VTV volvió al centro de la discusión luego de que el Gobierno de Javier Milei y la Ciudad de Buenos Aires avanzaran con una reforma que modificó el sistema de control vehicular. Mientras tanto, la provincia de Buenos Aires confirmó que mantendrá el esquema actual y no adherirá a los cambios.
La administración porteña decidió acompañar la flexibilización impulsada por la Nación. Desde octubre, los conductores podrán realizar la revisión obligatoria en talleres mecánicos privados y concesionarias habilitadas, además de los centros tradicionales de inspección.
La medida siguió los lineamientos establecidos por el Gobierno nacional para la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). El objetivo consiste en ampliar la oferta de prestadores, fomentar la competencia y dejar atrás un modelo basado exclusivamente en plantas verificadoras autorizadas.
La implementación tomó impulso luego de que quedara sin efecto una medida cautelar que había frenado la reforma. Desde entonces comenzó a funcionar el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, donde los establecimientos interesados pueden acreditar requisitos técnicos y solicitar su habilitación.
Con la adhesión de la Ciudad de Buenos Aires, el debate se trasladó a la provincia de Buenos Aires, que ratificó su decisión de conservar el sistema vigente. De esta manera, los automovilistas bonaerenses continuarán obligados a realizar la verificación únicamente en las plantas autorizadas por el esquema actual.
La reforma nacional también introdujo modificaciones en los períodos de inspección para vehículos particulares. Los autos cero kilómetro deberán realizar el primer control a los cinco años de patentados.
Por otra parte, los vehículos con hasta diez años de antigüedad tendrán revisiones cada dos años. En cambio, las unidades con más tiempo de uso conservarán la obligación de efectuar el trámite de manera anual.
La diferencia de criterios entre la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires profundizó la discusión sobre el futuro del sistema. Mientras algunos distritos avanzaron hacia una mayor apertura del servicio, el territorio bonaerense sostuvo el modelo vigente.
Actualmente, la VTV para automóviles particulares en la provincia de Buenos Aires tiene un valor cercano a los $97 mil. Además, circular sin la verificación al día puede derivar en sanciones económicas que superan ampliamente el millón de pesos, una situación que mantiene el tema entre las principales preocupaciones de los conductores.