La Secretaría de Energía avanzó con la licitación nacional e internacional AlmaSADI, destinada a incorporar sistemas de almacenamiento de energía eléctrica para reforzar la capacidad de respuesta del sistema y reducir el riesgo de cortes de luz en momentos de alta demanda.
La convocatoria despertó un fuerte interés del sector privado: se presentaron 234 propuestas por un total de 8.338 megavatios (MW), una potencia que supera ampliamente los 700 MW previstos inicialmente por el Gobierno nacional. De ese total, 42 proyectos corresponden a la provincia de Buenos Aires.
Según explicaron desde el área energética, estos sistemas permitirán cubrir la demanda en períodos críticos, aportar reservas de respuesta rápida, mejorar el control de tensión de la red eléctrica y disminuir las posibilidades de interrupciones del servicio, especialmente en zonas vulnerables.
Además, serán una herramienta clave mientras avanzan las obras de ampliación y modernización del sistema de transporte eléctrico de alta tensión.
Qué proyectos siguen en carrera
Tras la apertura de los sobres técnicos y administrativos realizada el 27 de mayo, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) analizó la documentación presentada y elaboró un informe de precalificación.
A partir de esa evaluación, la Secretaría de Energía resolvió descalificar tres ofertas por incumplimientos considerados insalvables, entre ellas una iniciativa prevista para la localidad bonaerense de Pehuajó.
El resto de los proyectos fue declarado apto para continuar en la licitación y avanzar hacia la apertura de las ofertas económicas.
Entre las propuestas bonaerenses que siguen en carrera aparecen proyectos para 25 de Mayo, Pergamino, Bragado, Lincoln, Saladillo, Monte, Chascomús, Junín, Salto, Dolores, Necochea, 9 de Julio, Azul y Mar de Ajó, entre otros distritos.
Una apuesta para fortalecer el sistema eléctrico
La convocatoria AlmaSADI fue autorizada en febrero de este año y prevé la contratación de nuevas centrales de almacenamiento cuyos costos serán incorporados al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) como un servicio de reserva de confiabilidad financiado por la demanda eléctrica.
Desde el Gobierno destacaron que el volumen de ofertas recibidas refleja tanto el interés de empresas nacionales e internacionales como la necesidad de fortalecer la infraestructura energética del país.
La potencia presentada equivale a casi doce veces el objetivo original de la licitación, una cifra que amplía las posibilidades de selección y abre la puerta a nuevas inversiones para mejorar la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico argentino.