Louis Dreyfus Company (LDC) anunció una inversión de USD 400 millones en Bahía Blanca para construir una de las mayores plantas de molienda de semillas de girasol del mundo. El proyecto también incluirá el procesamiento de soja y se ubicará en el polo portuario de la ciudad, uno de los principales complejos agroexportadores de la Argentina.
La confirmación fue difundida por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien informó que recibió una comunicación del director ejecutivo de la compañía, Michael Gelchie, en la que ratificó la decisión de avanzar con el desembolso para desarrollar el emprendimiento.
Según explicó la empresa, la futura instalación tendrá capacidad para procesar hasta 4000 toneladas diarias de semillas de girasol o soja. La obra permitirá ampliar la capacidad industrial de la firma y mejorar la conexión entre los productores y los mercados internacionales.
La construcción está prevista para fines de 2026 y se convertirá en una de las inversiones más significativas realizadas por el sector agroindustrial argentino durante la última década. Además, el proyecto buscará incrementar la producción con valor agregado destinada a la exportación.
A través de su cuenta en X, Caputo destacó la importancia del anuncio. “Recibí esta carta de Michael Gelchie, Director Ejecutivo de Louis Dreyfus Company. Una inversión estratégica para la empresa que se decidió que se hiciera en nuestro país. Son 400 millones de dólares para la construcción de una planta de procesamiento de girasol en Bahía Blanca”, afirmó el funcionario.
En la carta enviada al titular del Ministerio de Economía, Gelchie explicó que la decisión estuvo vinculada tanto a los fundamentos del negocio como al escenario económico actual. “Nuestra decisión de inversión se basa en estos sólidos fundamentos, pero también en nuestro reconocimiento del importante progreso macroeconómico alcanzado por el gobierno nacional en los últimos meses”, sostuvo.
La empresa consideró que el proyecto contribuirá a fortalecer la infraestructura agroindustrial, generar nuevos puestos de trabajo e impulsar las exportaciones argentinas mediante una mayor capacidad de procesamiento de oleaginosas.
La iniciativa incluirá tecnología de última generación para limpieza, descascarado, acondicionamiento y laminado de semillas. También contará con prensas de alta capacidad, sistemas de extracción por solvente y mecanismos cerrados de transporte destinados a optimizar la operación y mejorar el control ambiental.
Tras conocerse el anuncio, referentes de La Libertad Avanza en Bahía Blanca interpretaron la inversión como una señal positiva para la economía argentina. Desde el espacio político consideraron que el desembolso refleja confianza en las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
La concejal libertaria Franca Grippo sostuvo que la decisión empresarial representa “una señal concreta de confianza hacia el país y hacia el rumbo económico impulsado por el Gobierno Nacional”. Además, afirmó que la ciudad posee condiciones estratégicas para atraer nuevos proyectos productivos.
Desde el sector destacaron el papel del puerto bahiense, la infraestructura logística y el perfil exportador de la región. En ese contexto, señalaron que Bahía Blanca se consolida como uno de los principales polos para el desarrollo agroindustrial y comercial de la Argentina, en un escenario donde las inversiones privadas vuelven a ocupar un lugar central en la agenda económica.