Luego de varias semanas marcadas por la humedad persistente y los cielos cubiertos, la provincia de Buenos Aires se prepara para un cambio de escenario meteorológico. Según los pronósticos, desde el viernes comenzará a ingresar una masa de aire más fría y seca que provocará un marcado descenso de las temperaturas y permitirá el regreso gradual del sol.
Durante los próximos días, tanto el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como buena parte del centro bonaerense continuarán bajo condiciones de tiempo estable pero con abundante nubosidad y algunas lluvias aisladas. Sin embargo, el viernes se producirá una rotación del viento hacia el sector oeste que modificará el panorama.
Este cambio favorecerá el ingreso de aire más seco y permitirá dejar atrás el ambiente húmedo que predominó en gran parte de las últimas semanas.
El descenso térmico se profundizará durante el sábado, cuando avancen dos masas de aire frío impulsadas por vientos del sector sur que luego rotarán al este.
Según las proyecciones del modelo europeo ECMWF, el domingo podría convertirse en una de las jornadas más frías del año hasta el momento. En distintos sectores del AMBA las temperaturas mínimas podrían ubicarse cerca de 1°C, mientras que las máximas apenas alcanzarían los 10°C durante la tarde.
A pesar del frío intenso, la llegada de aire más seco favorecerá la disminución de la nubosidad y permitirá que el sol vuelva a aparecer de manera progresiva sobre gran parte del territorio bonaerense.
El cambio de tiempo llegará a pocos días del inicio oficial del invierno astronómico en el hemisferio sur. Este año, el solsticio de invierno ocurrirá el próximo 21 de junio a las 5:24 de la mañana, momento que marcará el comienzo de la estación más fría del año.
De esta manera, el próximo fin de semana largo se perfila con mañanas muy frías, tardes frescas y una mejora gradual en las condiciones del tiempo, dejando atrás varios días consecutivos de humedad, nubosidad y escasa presencia del sol.