Las ciudades bonaerenses que construyeron el mito del Indio Solari fueron escenario de algunos de los momentos más importantes de su vida personal y artística. Aunque nació en Paraná, Entre Ríos, el músico desarrolló gran parte de su historia en la provincia de Buenos Aires, donde dejó una huella imborrable en la cultura popular.
La noticia de la muerte de Carlos Alberto Solari, ocurrida a los 77 años, generó una profunda conmoción en el mundo de la música. Su trayectoria quedó estrechamente ligada a distintas localidades bonaerenses que fueron clave en la construcción de una leyenda que trascendió generaciones.
La relación del artista con la provincia de Buenos Aires comenzó en La Plata, ciudad a la que llegó junto a su familia durante la infancia. Allí cursó sus estudios, se vinculó con el ambiente cultural y dio sus primeros pasos en el mundo del arte.
La capital bonaerense también fue el lugar donde nació Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la banda que fundó a mediados de la década de 1970 y que se convirtió en uno de los fenómenos culturales más importantes de la historia argentina.
Durante años, La Plata funcionó como el centro creativo de Los Redondos. En sus escenarios, bares y teatros se forjaron las canciones, la estética y la identidad de un grupo que logró construir una conexión única con su público.
Con el paso del tiempo, Indio Solari se instaló en Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó, donde residió durante décadas. Desde allí transitó los últimos años de su carrera y también el tratamiento contra el Parkinson, enfermedad que hizo pública en 2016.
Ese vínculo con el territorio bonaerense se mantuvo incluso después de su alejamiento de los escenarios. La vida cotidiana del músico estuvo marcada por una fuerte conexión con la comunidad y el entorno donde eligió vivir.
Además, varias de sus apariciones públicas y entrevistas estuvieron relacionadas con hechos ocurridos en la provincia de Buenos Aires, reforzando una identificación que se consolidó a lo largo del tiempo.
Ya como solista, Indio Solari protagonizó algunos de los recitales más convocantes de la historia argentina en ciudades del interior bonaerense. En 2011 reunió a cerca de 100 mil personas en Junín, en un espectáculo que confirmó la magnitud de su fenómeno popular.
Más tarde llegaron presentaciones multitudinarias en Tandil, donde miles de seguidores de distintos puntos del país participaron de las tradicionales “misas ricoteras”, convertidas en verdaderos acontecimientos culturales.
Sin embargo, fue Olavarría la ciudad que quedó ligada para siempre al último recital de su carrera. El 11 de marzo de 2017 encabezó un show en el predio La Colmena que terminó marcado por una tragedia en la que murieron dos asistentes.
Aquel episodio representó un punto de inflexión para el artista, que tiempo después confirmó que no volvería a realizar recitales masivos. De esa manera, quedó sellado el final de una etapa histórica para el rock nacional.
La historia del Indio Solari no puede entenderse sin la provincia de Buenos Aires. Desde los primeros años en La Plata hasta las multitudinarias convocatorias en el interior bonaerense, su obra y su figura quedaron profundamente asociadas a ciudades que ayudaron a construir uno de los mitos más grandes de la música argentina.