La empresa Pirelli anunció la suspensión total de las actividades en su planta de Merlo entre el 15 y el 21 de junio, en el marco de un escenario marcado por la caída de las ventas y la retracción de la actividad industrial.
La compañía también confirmó una reorganización permanente de su esquema de producción que comenzará a aplicarse desde julio y que contempla la eliminación de las horas extras y de los turnos de trabajo durante los fines de semana.
Si bien la suspensión prevista para junio se realizará con pago de salarios, la principal preocupación entre los trabajadores está puesta en las modificaciones que afectarán el funcionamiento habitual de la planta.
La eliminación de los turnos de fin de semana impactará directamente sobre una parte importante de los ingresos de los operarios, que hasta ahora complementaban sus salarios con horas extras y adicionales por trabajo en días no laborables.
De acuerdo con información difundida por fuentes gremiales, la reducción salarial podría alcanzar hasta un 27% en algunos casos.
La planta emplea actualmente a alrededor de 650 trabajadores y ya atravesó distintos procesos de ajuste y reducción de personal en los últimos años.
Desde el ámbito sindical señalaron que la inquietud principal no está centrada en la suspensión temporal de junio, sino en la pérdida permanente de horas extras.
“La preocupación no es la semana de suspensión sino la eliminación de las horas extras y los turnos de fin de semana”, indicaron representantes gremiales en declaraciones recogidas por medios especializados.
Según explican desde el sector, la decisión de Pirelli responde a una combinación de factores que vienen afectando a la actividad desde hace varios meses.
Entre ellos aparecen la disminución del consumo interno, la menor demanda proveniente de la industria automotriz, la caída de las exportaciones y el crecimiento de las importaciones de neumáticos.
La situación impacta especialmente en los fabricantes que abastecen a terminales automotrices, ya que la reducción de la producción de vehículos también se traduce en menos pedidos de equipamiento original y una menor actividad para toda la cadena de proveedores.
Distintos informes del sector indican que la planta bonaerense opera actualmente con niveles de actividad muy inferiores a los registrados en sus mejores años.
Mientras que en períodos de mayor demanda la fábrica llegó a producir entre 16.000 y 18.000 neumáticos por día, actualmente el volumen rondaría entre 3.500 y 4.000 unidades diarias.
La fuerte diferencia refleja la magnitud de la desaceleración que atraviesa el mercado y las dificultades que enfrenta la industria para recuperar los niveles de producción previos.
La decisión de Pirelli volvió a encender las alarmas dentro de una actividad que en los últimos meses ya había manifestado preocupación por el avance de las importaciones y la caída de la demanda.
En ese contexto, reaparecieron las comparaciones con la situación atravesada por Fate, otro de los principales actores del sector, cuyos problemas recientes se convirtieron en una referencia constante dentro de la industria.
La planta de Merlo es uno de los establecimientos fabriles más importantes del oeste bonaerense y su evolución es seguida de cerca por trabajadores, gremios y autoridades.
Desde distintos sectores advierten que, si no se revierte la tendencia actual del mercado, las dificultades podrían profundizarse durante el segundo semestre del año.
Fuentes vinculadas a la actividad señalaron que la medida adoptada por la empresa responde a la necesidad de adecuar la producción a la demanda actual y reconocieron que la caída de las ventas obligó a revisar el esquema operativo de la planta.