La investigación por la falsa prepaga “Argentina Salud” sacudió al sistema sanitario del Gran Buenos Aires. La Justicia imputó a integrantes del clan Santarceri por asociación ilícita tras descubrir clínicas clandestinas, médicos sin habilitación y ambulancias que prestaban servicios en escuelas de La Matanza.
La causa apuntó contra Alberto Rubén Santarceri, señalado como líder de la organización, y contra su pareja, Noelia Sofía Luna, acusada de integrar la conducción del esquema ilegal. También quedaron involucrados sus hijos, Nicolás y Brian Santarceri, además de otros colaboradores cercanos.
La estructura operaba bajo la fachada de una empresa de medicina prepaga con sede principal en González Catán. Según la investigación judicial, el grupo utilizaba consultorios sin habilitación, farmacias clandestinas y personal médico sin matrícula válida para atender pacientes en distintos puntos del Conurbano.
El fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de La Matanza, Fernando Garate, imputó a parte de los acusados por ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de título. Mientras tanto, el núcleo principal del clan permaneció detenido por asociación ilícita.
La principal hipótesis de los investigadores sostuvo que la red sanitaria trucha habría servido para lavar dinero vinculado a hechos de piratería del asfalto. Esa línea de investigación tomó fuerza tras los allanamientos realizados en la zona oeste bonaerense.
Uno de los testimonios clave fue el de Carlos Covarrubias, un médico graduado en Bolivia que reconoció haber trabajado sin la habilitación correspondiente en la Argentina. Según declaró, Santarceri le entregó un sello profesional ajeno para atender pacientes en la sede de Virrey del Pino.
El acusado afirmó además que la organización realizaba “emergencias en escuelas” de La Matanza. También reveló que las ambulancias salían con certificados médicos previamente firmados y sellados para completar ante cualquier situación crítica.
La investigación avanzó luego de la denuncia presentada por la médica esteticista Romina Neira, quien descubrió que utilizaban su matrícula profesional en documentación judicial vinculada a una causa por violencia de género.
Durante los operativos simultáneos realizados la semana pasada, las fuerzas de seguridad detuvieron a 29 personas presuntamente vinculadas a la organización. Además, secuestraron siete camionetas ploteadas como ambulancias y medicamentos valuados en más de 80 millones de pesos.
Los detectives judiciales también incautaron 286 sellos médicos reales y apócrifos, 3200 historias clínicas, computadoras, teléfonos celulares y armas de fuego con municiones de distintos calibres.
Uno de los procedimientos más llamativos ocurrió en un terreno de Virrey del Pino, donde los peritos encontraron restos de medicamentos parcialmente quemados y excavaciones sospechosas. La Justicia intentó determinar si esos pozos ocultaban instrumental robado o dinero proveniente de actividades delictivas.
El expediente judicial continuó con la toma de testimonios de médicos damnificados, pacientes afectados y autoridades educativas que contrataron servicios de la falsa prepaga. Mientras avanzó la causa, la Municipalidad de La Matanza clausuró las sedes vinculadas a “Argentina Salud”.