El Gobierno bonaerense denunció un nuevo ajuste del Ejecutivo nacional sobre partidas destinadas al sistema de salud y advirtió por el impacto que podría tener en programas sanitarios, compra de medicamentos y fortalecimiento de hospitales provinciales.
La crítica fue encabezada por el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, quien aseguró que la administración de Javier Milei volvió a reducir recursos “en plena suba de enfermedades respiratorias, caída de la vacunación y crisis en el acceso a medicamentos”.
Según indicó el funcionario, los recortes alcanzan fondos destinados al fortalecimiento de los sistemas provinciales de salud, medicamentos, tecnología médica, vacunas y programas vinculados a VIH, tuberculosis, hepatitis y salud sexual.
“Recortan $25.000 millones destinados al fortalecimiento de los sistemas provinciales, $20.000 millones en medicamentos, insumos y tecnología médica, además de fondos para vacunas y recursos del Incucai”, señaló Kreplak a través de sus redes sociales.
La denuncia se da en un contexto de fuerte presión sobre el sistema sanitario bonaerense. Desde la Provincia aseguran que la demanda en hospitales públicos aumentó un 12% desde la llegada de Milei al Gobierno y que varios centros de salud presentan niveles de ocupación cercanos al 90%.
Las declaraciones del ministro surgieron luego de una publicación del diputado nacional Pablo Yedlin, quien cuestionó la Decisión Administrativa 20/2026 por reducir partidas del Ministerio de Salud nacional.
Según el legislador, el ajuste total sobre el área sanitaria alcanza los $63.000 millones y afecta programas considerados clave en medio de una “crisis sanitaria descomunal”.
Kreplak volvió a reclamar una mayor presencia del Estado en políticas sanitarias y advirtió sobre las consecuencias del ajuste. “Después se preguntan por qué faltan vacunas, por qué se saturan las guardias o por qué reaparecen enfermedades que estaban controladas. Cuando el Estado se retira del cuidado, las consecuencias las paga la gente”, afirmó.