El Gobierno de la provincia de Buenos Aires resolvió ampliar las facultades operativas del Astillero Río Santiago (ARS) con el objetivo de agilizar su funcionamiento administrativo y comercial. La medida fue oficializada mediante un decreto firmado por el gobernador Axel Kicillof y publicado este viernes en el Boletín Oficial.
La normativa autoriza a las autoridades del Ente Administrador del Astillero a firmar y aprobar contratos, convenios y distintos actos jurídicos relacionados con la actividad industrial y naval del organismo.
Las nuevas atribuciones alcanzan al presidente del ente y, en caso de ausencia temporal, al vicepresidente. También se estableció que, si ambos cargos estuvieran vacantes, las facultades podrán ser ejercidas por el gerente general.
La decisión se da en un contexto de debate sobre el futuro de las empresas públicas y de presión sobre el sector naval, además de la situación interna del ARS, que desde hace meses funciona bajo la conducción interina del gerente general Gonzalo Ibendahl tras la salida de Pedro Wasiejko.
Según se detalla en el decreto, las autoridades podrán avanzar en la firma de contratos vinculados al desarrollo, explotación y comercialización de actividades de la industria naval y metalúrgica, incluyendo acuerdos relacionados con maquinaria, equipamiento y prestación de servicios.
Además, la Provincia habilitó al Astillero a gestionar materiales y bienes abandonados o considerados rezago, así como elementos que puedan representar riesgos ambientales o afectar la seguridad operativa del predio.
El texto también otorga facultades para intervenir en actuaciones judiciales y arbitrales, tanto en Argentina como en el exterior, siempre con participación de la Fiscalía de Estado. En ese marco, el ente podrá impulsar acuerdos procesales, conciliaciones, transacciones y otras herramientas previstas por la legislación vigente.