Intendentes bonaerenses de distintos espacios políticos encendieron una señal de alarma por la situación financiera de los municipios y advirtieron que en varios distritos ya existen dificultades para afrontar el pago de salarios y aguinaldos.
En ese marco, impulsan un reclamo conjunto ante la Legislatura bonaerense para modificar el esquema vigente y habilitar el uso libre de fondos municipales, en un contexto marcado por la caída de la coparticipación y la baja en la recaudación local.
Reclamo para liberar fondos
El planteo apunta a cambiar el funcionamiento del Fondo de Fortalecimiento Municipal, que actualmente destina un 70% de los recursos a libre disponibilidad y un 30% a programas específicos.
Los intendentes buscan que la totalidad de esos fondos pueda utilizarse sin restricciones, con el objetivo de hacer frente a gastos urgentes como sueldos, servicios básicos y funcionamiento de áreas sensibles.
Según argumentan, la actual asignación limita la capacidad de respuesta ante la crisis y obliga a muchos distritos a recurrir a financiamiento de corto plazo.
Alerta por salarios y servicios
La principal preocupación pasa por el pago de los sueldos de abril y el medio aguinaldo de mitad de año. Algunos jefes comunales ya anticipan dificultades concretas para cumplir con esas obligaciones si no hay asistencia o cambios en el esquema de financiamiento.
Además, advierten que la crisis impacta en áreas clave como salud, seguridad y asistencia social, donde crece la demanda mientras se reducen los recursos disponibles.
En varios distritos, señalan que está en riesgo desde la compra de medicamentos hasta el combustible para patrulleros y la entrega de alimentos.
Un escenario cada vez más complejo
El deterioro de las cuentas municipales responde a una combinación de factores: caída de la actividad económica, aumento de costos operativos y mayor presión sobre los servicios públicos.
A esto se suma el recorte de transferencias nacionales, que profundiza el desfasaje entre ingresos y gastos.
En este contexto, más de 60 intendentes evalúan presentarse ante la Legislatura para insistir con el reclamo, mientras que también se prevén acciones conjuntas a nivel nacional para exigir respuestas.
Presión política y falta de definiciones
Desde el gobierno provincial reconocen la complejidad del escenario, aunque señalan que cualquier modificación del esquema depende de la Legislatura.
Sin embargo, la falta de avance parlamentario complica una solución en el corto plazo, en medio de un panorama que los propios intendentes describen como uno de los más críticos de los últimos años.
Con el calendario avanzando y las obligaciones acumulándose, el reclamo por fondos ya atraviesa a todas las fuerzas políticas y anticipa un debate clave sobre el financiamiento de los municipios en la provincia.