miércoles 29 de abril de 2026 - Edición Nº2702

Provincia

Crisis de representatividad en el sector inmobiliario: los oficialismos retienen los Colegios con menor participación y más votos en blanco

Envueltos en críticas de sus propios matriculados, los dirigentes de tres de los principales Colegios de la provincia de Buenos Aires enfrentan una continuidad con escaso respaldo y fuerte descontento.



Las recientes elecciones en los Colegios de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, La Plata y San Isidro han dejado un denominador común: la victoria de las listas oficialistas en un marco de profunda crisis de representatividad. A pesar de los triunfos, los resultados reflejan una preocupante distancia entre la conducción institucional y las necesidades de los profesionales colegiados, evidenciada por la escasa concurrencia a las urnas y el aumento del voto en blanco.

En el Departamento Judicial de Mar del Plata, Guillermo Rossi fue reelecto como presidente con apenas 397 votos, una cifra que representa solo a un tercio de los más de mil martilleros matriculados. La elección estuvo marcada por el incumplimiento de la promesa de Rossi de no presentarse a un nuevo mandato y por la bajísima participación, ya que ni siquiera la mitad de los habilitados asistió a votar.

La crítica interna apunta a una gestión anclada en el pasado, más preocupada por perseguir comercialmente a las franquicias inmobiliarias que por el bienestar de sus miembros o la modernización de la profesión. Además, la oposición denunció la acumulación de cargos de Rossi, quien también se desempeña como Director en la Caja de Previsión Social de la Provincia, percibiendo beneficios económicos por cada mandato.

En La Plata, el escenario de apatía fue similar. La lista oficialista “Participación y Cambio” se impuso con 206 votos sobre los 154 de la oposición. Sin embargo, la representatividad es cuestionable: solo participaron 352 profesionales sobre un padrón de 955 matriculados habilitados.

Aunque desde el oficialismo se destacó la importancia de la “continuidad institucional” para los proyectos de Guillermo Saucedo, quien permanece al frente de la presidencia, los números reflejan que la gran mayoría de los colegiados platenses optó por no involucrarse en el proceso electoral.

En San Isidro, la Lista Blanca, alineada con la actual presidenta Paula Méndez, logró retener el control del Colegio, pero con señales de alerta significativas. Si bien la participación fue mayor que en otros distritos (72%), la victoria fue por un escaso margen: 48,46% frente al 42,47% de la Lista Naranja. 

Lo más llamativo fue el crecimiento del voto en blanco, que rozó el 10%, frente al ínfimo 1,85% registrado en 2024. Este descontento se fundamenta en, sobre todo, en el aumento del 30% en la cuota anual, así como en los cuestionamientos éticos hacia Méndez, quien recibió previamente una multa del Colegio Único de Corredores de la Ciudad de Buenos Aires por competencia desleal.

Un sentimiento generalizado de que el Colegio “da la espalda” a los matriculados, evidenciado en fallos judiciales recientes que revocaron sanciones impuestas por la institución de forma arbitraria contra sus propios matriculados.

Esta serie de comicios subraya una fractura en el sector inmobiliario bonaerense, donde las conducciones actuales mantienen el poder administrativo, pero enfrentan una legitimidad cada vez más erosionada por la indiferencia o el rechazo de sus propios representados.