El Gobierno nacional analiza impulsar nuevamente cambios en el régimen de “Zona Fría”, el sistema que otorga subsidios en las tarifas de gas a usuarios de regiones con bajas temperaturas. La iniciativa formaba parte del capítulo XI del fallido Presupuesto 2026, rechazado en el Congreso el año pasado, y ahora volvió a estar bajo estudio de la administración de Javier Milei.
La propuesta apunta a modificar el esquema ampliado en 2021 durante la gestión de Alberto Fernández, cuando el beneficio pasó de alcanzar a 850.000 hogares a más de 4 millones de usuarios en todo el país. Entre ellos, se incluyeron más de 90 municipios de la provincia de Buenos Aires, cuyos habitantes reciben descuentos de entre el 30% y el 50% en sus facturas de gas.
Según trascendió, el Ejecutivo evalúa regresar al modelo original creado en 2002 por la ley 25.565, que contemplaba únicamente a hogares ubicados en la Patagonia, la Puna y Malargüe. De avanzar esa modificación, numerosas ciudades bonaerenses quedarían excluidas del beneficio, lo que implicaría un fuerte incremento en las boletas de gas para más de 1,2 millones de usuarios en la provincia.
El régimen de Zona Fría se financia mediante un recargo aplicado sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), costo que actualmente afrontan todos los usuarios del país. Tras la ampliación de 2021, ese aporte se elevó hasta un 11,25% para sostener el sistema de subsidios.
Además de la revisión del régimen, el capítulo rechazado del Presupuesto 2026 incluía modificaciones en el Fondo Fiduciario que financia el programa, cambios vinculados a energías renovables y un esquema de compensación cruzada para resolver disputas con distribuidoras eléctricas.
La discusión promete abrir un nuevo frente político entre la Nación y los gobernadores de las provincias alcanzadas por el beneficio, en un contexto marcado por el impacto de la crisis energética internacional y la presión oficial para reducir el gasto público.