La paralización de la obra pública nacional comienza a impactar con fuerza en el interior bonaerense y obliga a los municipios a buscar alternativas para sostener proyectos clave. En ese contexto, en Chascomús avanzan con una iniciativa que apunta a financiar obras viales a través de la participación directa de los vecinos.
Se trata del Programa Municipal de Ahorro Previo para Infraestructura Vial, un proyecto que será tratado en el Concejo Deliberante y que propone la creación de consorcios vecinales para costear obras de pavimentación.
Cómo funcionará el sistema
La iniciativa plantea la conformación de “círculos de ahorro” por cuadra o sector, con adhesión voluntaria. Para poner en marcha cada proyecto será necesario que al menos el 70% de los frentistas se sumen. Una vez alcanzado ese piso, la participación pasará a ser obligatoria para el resto bajo el régimen de contribución por mejoras.
El esquema incluye la creación de una Unidad de Medida basada en metros cuadrados de asfalto, lo que permitirá a los vecinos fijar el valor de su aporte al momento de la adhesión, sin quedar expuestos a futuras subas en los costos.
Además, quienes opten por pagar al contado tendrán un descuento del 15%.
Inicio de obras y financiamiento
El programa establece que los vecinos deberán aportar hasta cubrir el 50% del valor total de la obra. Alcanzado ese monto, el municipio se compromete a iniciar los trabajos, mientras que el resto se financiará en etapas posteriores mediante cuotas.
Los fondos recaudados serán depositados en cuentas específicas, lo que garantiza su uso exclusivo para obras viales.
Impacto local y generación de empleo
El proyecto también prevé priorizar el uso de pavimento articulado (intertrabado) y asfalto negro, materiales que presentan menor costo inicial y facilitan el mantenimiento.
A su vez, esta decisión busca fortalecer la economía local, ya que permite impulsar proveedores del distrito y generar empleo en la comunidad.
Un contexto de fuerte presión sobre los municipios
La propuesta surge en un escenario marcado por la caída de recursos y la paralización de obras financiadas por Nación. Según plantean desde el municipio, esta situación no solo afecta la infraestructura urbana, sino también el desarrollo productivo y el valor de las propiedades.
En paralelo, intendentes de distintas regiones vienen reclamando al Gobierno nacional por la falta de transferencias vinculadas al Impuesto a los Combustibles, destinado al mantenimiento de rutas.
Mientras tanto, iniciativas como la de Chascomús empiezan a consolidarse como alternativas para sostener la obra pública desde lo local, con mayor protagonismo de los vecinos en el financiamiento de mejoras urbanas.