El Gobierno de la provincia de Buenos Aires realizó el acto de licitación para ejecutar una nueva etapa del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado, una obra considerada clave para reducir el impacto de inundaciones y sequías en gran parte del territorio bonaerense.
La intervención contempla la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río en las etapas 1 y 2 del tramo V del proyecto. Según informaron desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, las tareas demandarán una inversión estimada de 138 millones de dólares y permitirán triplicar la capacidad actual del curso de agua.
El financiamiento será mixto: 110 millones de dólares provendrán de un préstamo del Banco Europeo de Inversión (BEI), mientras que el resto será aportado por el Tesoro bonaerense. Durante el proceso licitatorio se presentaron siete ofertas, que ahora serán evaluadas por las autoridades provinciales.
Las obras abarcarán más de 60 kilómetros entre Bragado y aguas abajo de la laguna Rocha, e incluirán además la reconstrucción de siete puentes, tanto viales como ferroviarios.
Desde la Provincia remarcaron que esta etapa resulta fundamental para avanzar en la finalización del Plan Maestro del río Salado, aunque volvieron a reclamar al Gobierno nacional la reactivación del tramo IV, cuya paralización impacta en el desarrollo integral del proyecto.
La cuenca del río Salado atraviesa 59 municipios bonaerenses y cubre una superficie de 170 mil kilómetros cuadrados, equivalente a más de la mitad del territorio provincial. Además, tiene influencia directa sobre unas 17 millones de hectáreas y una población superior a 1,5 millones de habitantes.
El subsecretario de Recursos Hídricos bonaerense, Néstor Álvarez, destacó que se trata de una “política de Estado” y aseguró que la actual gestión provincial fue una de las que más kilómetros ejecutó dentro del plan integral.
“Es una obra fundamental para el interior bonaerense y cobra aún más relevancia frente a las consecuencias del cambio climático y los excesos de lluvias que venimos atravesando”, sostuvo el funcionario.
Además de mejorar el escurrimiento del agua y reducir riesgos de inundación, las intervenciones apuntan a recuperar unas 400 mil hectáreas productivas y contemplan medidas ambientales para preservar los humedales presentes en la región.
El tramo V es el último segmento previsto dentro del Plan Maestro Integral del río Salado y, una vez finalizado, permitirá completar una parte central de una de las obras hidráulicas más importantes de la provincia de Buenos Aires.