El proyecto para habilitar cárceles privadas en la provincia de Buenos Aires avanza en la Legislatura bonaerense con una propuesta que tomó como referencia modelos aplicados en Estados Unidos. La iniciativa responde a la senadora bonaerense de La Libertad Avanza, Florencia Arietto, quien busca incorporar capital privado en la construcción y gestión de unidades penitenciarias bajo control estatal.
La propuesta plantea que el Poder Ejecutivo pueda concesionar total o parcialmente establecimientos carcelarios, con el objetivo de mejorar la infraestructura y reducir la sobrepoblación en el sistema penitenciario.
El texto establece límites claros sobre las funciones que no podrían delegarse. La seguridad, la vigilancia, el tratamiento y la rehabilitación de los internos permanecerían bajo la órbita del Estado, sin posibilidad de transferencia a empresas.
Según se detalló en los fundamentos, la medida apunta a generar una alternativa para modernizar el sistema sin resignar responsabilidades esenciales. En ese sentido, se busca equilibrar eficiencia operativa con control público.
Además, se fijaron condiciones estrictas para los procesos de licitación. Los contratos deberían incluir estándares mínimos en áreas como infraestructura, salud, alimentación, educación y programas de reinserción social.
El esquema incorpora mecanismos de control y transparencia. Las empresas concesionarias tendrían la obligación de presentar informes periódicos con datos sobre población carcelaria, condiciones de detención y programas implementados.
También se exigió detallar el costo público de cada contrato, la rentabilidad estimada y las sanciones previstas ante posibles incumplimientos, con el objetivo de evitar beneficios desproporcionados.
La iniciativa se enmarca en una tendencia internacional que contempla distintos niveles de participación privada en sistemas penitenciarios, con antecedentes en países como Reino Unido, Chile y Colombia, además del caso estadounidense.
En paralelo, el proyecto reaviva el debate político sobre las políticas de seguridad en la provincia y el rol del sector privado en áreas sensibles del Estado, en un contexto marcado por la presión sobre el sistema carcelario.
La discusión quedó abierta en el ámbito legislativo, donde distintas posturas comenzaron a delinearse frente a una propuesta que combinó inversión privada con supervisión estatal en un tema de alta sensibilidad social.