La interna de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo con un movimiento que ya está prácticamente cerrado: el diputado Agustín Romo dejará la presidencia del bloque en la Cámara baja y será reemplazado por Juanes Osaba, dirigente alineado con Karina Milei.
Detrás del recambio no solo hay una reconfiguración formal, sino una señal política clara: el avance del armado karinista en territorio bonaerense y el retroceso del sector referenciado en Santiago Caputo.
Aunque todavía resta la oficialización, en los pasillos legislativos el cambio se da por hecho. La salida de Romo no responde solo a una cuestión de recambio, sino a un desgaste acumulado en su conducción del bloque.
Las críticas internas apuntaban a su falta de control sobre una bancada fragmentada y a decisiones políticas que generaron ruido dentro del propio espacio. En ese contexto, la intervención del entorno de Karina Milei terminó de inclinar la balanza.
El corrimiento de Romo no será total. Como parte del acuerdo, el diputado pasará a ocupar una vicepresidencia en la Cámara, en un movimiento que busca evitar una ruptura abierta dentro del bloque.
Sin embargo, el cambio implica una pérdida concreta de poder: deja la conducción política del espacio en Diputados y queda relegado a un rol institucional con menor incidencia en la estrategia legislativa.
La llegada de Juanes Osaba a la presidencia del bloque formaliza un esquema que ya funcionaba en los hechos. La mayoría de los legisladores responde al armado político de Sebastián Pareja y Karina Milei, que ahora consolida su control en la Cámara baja.
El movimiento también ordena la conducción de un bloque que venía atravesado por tensiones y dificultades para coordinar posiciones en temas clave.
El recambio expone, además, cómo las disputas de poder a nivel nacional impactan directamente en la Legislatura bonaerense. La pulseada entre el sector de Karina Milei y el de Santiago Caputo ya no se limita a la Casa Rosada: ahora también reconfigura los lugares de poder en la provincia.
Lejos de ser un simple enroque, la salida de Romo deja al descubierto una interna que sigue abierta y que empieza a tener consecuencias concretas en la estructura política de La Libertad Avanza.