La sífilis en Argentina alcanzó un récord histórico en 2025 con 46.799 casos notificados, según el Ministerio de Salud de la Nación, y encendió alertas sanitarias en todo el país, con especial atención en Buenos Aires, donde el volumen poblacional amplificó el impacto de la tendencia creciente.
El último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó que la curva de contagios mantuvo una tendencia ascendente durante los últimos 15 años. Solo se registró una interrupción en 2020 y 2021, período atravesado por la pandemia, cuando el sistema sanitario redujo la capacidad de detección.
La tasa de incidencia llegó a 117,2 casos cada 100 mil habitantes a nivel nacional. El informe oficial sostiene que el crecimiento se aceleró a partir de 2015 y volvió a intensificarse desde 2022, tras la normalización de los servicios de salud.
A nivel global, el escenario replicó la tendencia local. Se estimó que en 2022 unos 8 millones de adultos entre 15 y 49 años contrajeron la infección. En la Región de las Américas, los nuevos casos alcanzaron los 3,36 millones, con un incremento cercano al 30% respecto de 2020.
En el análisis regional, el sur del país presentó la mayor incidencia, con 159,8 casos cada 100 mil habitantes. Le siguieron Cuyo, el NEA y el NOA, mientras que la región Centro se ubicó por debajo del promedio nacional.
En la provincia de Buenos Aires, el fenómeno adquirió una dimensión crítica por su densidad poblacional y concentración urbana. Fuentes sanitarias señalaron que el crecimiento de casos refleja tanto una mayor circulación de la infección como un incremento en los testeos.
El grupo más afectado fue el de 15 a 39 años, que concentró el 76% de los contagios. Dentro de ese rango, las personas de entre 20 y 24 años mostraron la tasa más alta, con 290,6 casos cada 100 mil habitantes, con mayor incidencia en mujeres.
Especialistas advirtieron que la baja en el uso del preservativo y la falta de controles periódicos incidieron en la expansión. Además, remarcaron que la infección puede cursar sin síntomas visibles, lo que favorece su transmisión.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud de la Nación impulsa una estrategia integral que incluye vigilancia epidemiológica, diagnóstico temprano y acceso al tratamiento. En 2025 se creó la Mesa Ministerial de ITS para coordinar políticas en todo el país.
El organismo trabaja en un Plan Operativo Anual que busca garantizar respuestas homogéneas en todas las jurisdicciones. Entre las acciones se destacan los testeos en centros de salud, campañas de prevención y fortalecimiento del sistema de información sanitaria.
El avance sostenido de la sífilis deja en evidencia la necesidad de reforzar las políticas públicas y la concientización social, en especial en distritos de alta concentración como Buenos Aires, donde la magnitud del problema exige respuestas más intensivas y coordinadas.