Luego que el Gobierno nacional otorgara una suma fija remunerativa no bonificable de $ 5.000 para los trabajadores, algo que María Eugenia Vidal no pudo replicar en la provincia, varios intendentes bonaerenses avanzaron (y otros discuten) un bono para sus empleados municipales.

Con valores muy diferentes, dependiendo el margen que tienen en sus cuentas locales, los alcaldes buscan hacer frente a los crecientes reclamos de los trabajadores que han visto licuado los salarios que este año han tenido aumentos muy por debajo de la inflación.

Uno de los que picó en punta fue el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, quien decidió otorgar $10 mil en dos cuotas: una en septiembre y la otra en diciembre. Mientras que el intendente de Pila, Gustavo Walker, se sumó con un plus de $8 mil como medida paliativa para la crisis desatada a partir de la última devaluación, que ya empezó a impactar con fuerza en los precios este mes.

En La Plata, donde Julio Garro (Cambiemos) tendrá una dura disputa electoral en octubre con el Frente de Todos, gremios y autoridades acercaron partes para recomponer salarios, incluyendo un bono de $3 mil que se pagará por única vez con la liquidación del sueldo de septiembre y un ajuste atado a la inflación interanual y teniendo en cuenta el aumento dado en abril pasado, que fue del 22%.

Fuente: DIB