Indicios contundentes sobre una pronunciada caída de “Cambiemos” en la consideración generalizada del electorado, también llegan desde Bahía Blanca, una ciudad que en 2015 y en 2017 fue bastión tanto para Macri como para Vidal, aunque ahora pareciera que sólo la gobernadora estaría manteniendo las chances del oficialismo.

Un muestreo de 400 casos presenciales (cifra muy significativa para tratarse de una ciudad del interior bonaerense) elaborado por el Instituto para el Análisis de Políticas Públicas “Nueva Época”, dirigido por el politólogo Waldino Suarez, da cuenta de una indisimulable volatilidad electoral y un evidente descontento con el actual rumbo del país.

Para casi 8 de cada 10 bahienes (78,4 por ciento) la situación económica es “mala”, apenas un 19,4 por ciento suscribe a la opción “regular” y apenas 2,2 de cada cien aprueban lo actuado por el gobierno en este terreno.

La imagen mala del presidente Macri asciende al 57,3 por ciento de los consultados (apenas 18 % dice tener una consideración positiva de su figura y un 22,1 de regular) pero la de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner tampoco es mucho mejor: 48,6 tiene mala imagen de la ex presidenta; un 14,8 “regular” y un 24,1 “buena”.

En términos estrictamente electorales, la intención de voto de CFK se ubica en el 19,1 por ciento, seguida por un 16,6 por ciento que asegura no tener aún definido su voto.

Más atrás se ubican María Eugenia Vidal medida como presidenciable con un 14,8 por ciento y Mauricio Macri con 14,7, guarismos que conjugados estarían dando a “Cambiemos” una intención de voto cercana al 30 por ciento, mientras que dentro de lo que se denomina “Alternativa Federal”, Roberto Lavagna con 8,2 aparece como el más votado, por encima de Sergio Massa (5,5) y Juan Urtubey (2,2) con un proyectado conjunto para este espacio del orden 16,2%, con un 12,4 que manifiesta que no va a votar por ninguno de los candidatos mencionados.

Para la elección a gobernador, en Bahía Blanca, María Eugenia Vidal parece tener mejores perspectivas, ya que un 32,6 por ciento asegura que la votaría.

Lo curioso en este escalón es que toda la actual oferta peronista junta (kirchnerismo más Alternativa Federal) apenas estaría alcanzando un 20 por ciento de intención de voto, con el atenuante de que hay un 10,5 que opta por la ex aliada de Sergio Massa, Margarita Stolbizer.

A nivel provincial según este sondeo hay en esta ciudad un 17,9 por ciento de indecisos y un 13,2 que asegura que no piensa a votar a ninguno de los mencionados.

Para sumar argumentos que consolidan la idea de que Vidal es la única que estaría manteniendo las chances de “Cambiemos” y hay una volatilidad muy considerable, el actual intendente bahiense Héctor Gay, un ex periodista que de la mano de Macri y Vidal ganó en 2015 y obtuvo mayoría propia en el Concejo en 2017 con casi 49 por ciento de los votos, hoy apenas estaría cosechando 16,3 puntos.

Lo curioso es que quien se perfila para ser su contrincante por el kirchnerismo (el ex basquetbolista Federico Susbielles) apenas estaría sumando 5,5 por ciento, con 32 por ciento de indecisos.

¿Dónde podrían estar los votos que faltan? Y aquí sí emerge con claridad una tercera vía, encarnada por Marcelo Feliú, un concejal que llegó a una banca por el randazzismo en 2017, y cuya intención de voto, según este muestreo asciende a un 30,1 por ciento de las adhesiones, mientras que otro 8,5 anticipa su intención de adherir, si la hubiera, “a alguna forma de vecinalismo”.