Los casos de dengue en la provincia de Buenos Aires crecieron en las últimas semanas y ya hay unos 104 notificados en lo que va de 2020 (14 fueron descartados), aunque las autoridades sanitarias afirman que esa cifra se encuentra «dentro de lo habitual».

No obstante, por el brote en Paraguay preocupa el ingreso de un nuevo serotipo que aumente el riesgo de formas graves de la enfermedad.

«Crecieron los casos pero están dentro de lo habitual, el incremento de notificaciones de una semana a la otra está relacionado al retorno de las personas de la primera semana de vacaciones, por lo que suben las consultas en general», explicó la directora de Epidemiología bonaerense, Teresa Varela.

En rigor, en lo que va de 2020 se notificaron 104 casos, de los cuales 24 se identificaron como positivos, es decir, confirmados (11) y probables (13), todos con antecedente de viaje a Paraguay. De los restantes, 14 fueron descartados y los demás se encuentran en evaluación.

Los casos confirmados fueron detectados en Pergamino, Lomas de Zamora, San Martín, La Plata, Tigre, José C. Paz, Esteban Echeverría, Quilmes, Merlo, Moreno y Berisso. Mientras que se evalúan casos en unos 40 municipios de las regiones sanitarias II, IV, V, VI, VII, VIII, IX, XI y XII.

La especialista sostuvo que en la provincia «no hay circulación autóctona del virus por el momento», aunque indicó que se estudian dos casos que no tendrían antecedentes de viaje. «Nos falta información para poder definir esos casos», señaló.

Asimismo, dijo que por el brote en Paraguay, que encendió las alarmas en el país y en la región, se extremó la vigilancia en el marco de una campaña de prevención en curso que inició en diciembre con la nueva gestión.

En ese sentido, Varela confirmó que preocupa el ingreso de un nuevo serotipo, el DEN 4, que presentan algunos pacientes, ya que en la provincia de Buenos Aires circula predominantemente el DEN 1, y la introducción de una nueva cepa aumente el riesgo de formas graves de la enfermedad.

Es decir, la infección por uno de los cuatro serotipos del virus del dengue da inmunidad contra ese tipo viral, pero una persona puede volver a contraer la infección por otro serotipo, lo que en la mayoría de esos casos constituye el desarrollo de dengue grave, lo que antes se denominaba dengue hemorrágico.

«La introducción de otro serotipo es un motivo de vigilancia porque puede afectar la forma de presentación clínica de la enfermedad», indicó Varela.

La funcionaria señaló que el mosquito Aedes aegypti que transmite dengue (y otras enfermedades como zika y chikungunya) es un vector intradomiciliario, es decir «es más común encontrarlo en el interior de las viviendas, que en parques y plazas», por lo que hay que extremar la precaución en casa.

El ministro de Salud nacional, Ginés González García, dijo que el dengue «está controlado» en la Argentina, aunque admitió que junto al sarampión, constituye una de las máximas preocupaciones epidemiológicas en el país.

Es que el brote en Paraguay encendió las alarmas nacionales y en toda la región. La circulación del virus es tan fuerte en ese país que hasta el propio presidente paraguayo Abdo Benítez fue diagnosticado con la enfermedad y se estima que un 80% de la población está en riesgo.

Cabe señalar que el mayor brote de dengue en la Argentina se produjo en 2016, cuando se registraron un 53% más de casos que el último gran brote de 2009. Para agosto de 2016, se habían notificado 76.803 casos en las 24 provincias, con un 3,5% de infecciones importadas y 11 fallecidos.

Mientras que ese mismo año en la provincia de Buenos Aires hubo un total de 13.115 casos notificados.

Fuente: DIB