El flamante ministro de Justicia bonaerense, Julio Alak, calificó como «delicadísima» la situación carcelaria en el territorio y aseguró que existe una «sobrepoblación escandalosa».

En el ingreso a la Legislatura bonaerense, en el marco de la asunción de Axel Kicillof, Alak dijo que la situación que atraviesa el Servicio Penitenciario Bonaerense es «delicadísima». «Tenemos una sobrepoblación escandalosa. Hay 49.500 internos con una cantidad de plazas de 25.000», explicó el funcionario.

En ese sentido, dijo que la provincia tiene un  índice de prisionalización  «altísimo», de 309 cada 100 mil habitantes. «Además desde hace dos meses faltan alimentos y medicamentos en las cárceles», agregó.  

Cabe recordar que en las últimas horas Alak se reunió con su antecesor, Gustavo Ferrari, y allí analizaron la situación que tiene a unos 9.000 detenidos en huelga de hambre desde hace unos días para reclamar medidas contra el hacinamiento y morigeraciones en el cumplimiento de sus penas.

El abanico de reclamos que motivan la protesta es variado, y fundamentalmente de orden judicial y legislativo: piden la derogación de la llamada Ley Blumberg (que permite acumular los montos de las condenas, entre otros aspectos), la restauración del llamado «2×1» -que permite computar doble cada día de encierro sin sentencia firme-, que no se apruebe el nuevo Código Penal (que prevé en su articulado la denegación de salidas anticipadas y del acceso a la libertad condicional en varios de los llamados delitos graves), y el acceso a morigeraciones en el cumplimiento de la pena, esencialmente a través de prisiones domiciliarias monitoreadas mediante dispositivos electrónicos.

Fuente: DIB