Los trabajadores de la empresa de fertilizantes Bunge en Campana realizaban un acampe en la delegación del Ministerio de Trabajo en esa localidad luego de que la firma confirmara unos 170 despidos.

Los operarios concentraron ayer en la planta para luego marchar a la delegación de Trabajo en Campana, donde reclamaron la conciliación obligatoria.

Desde el Sindicato de Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, aseguraron que estas cesantías son la antesala de un “ataque” al convenio colectivo de trabajo de toda la industria química y petroquímica del polo industrial regional.

“No nos vamos a mover de acá hasta que se dicte la conciliación obligatoria. La empresa realizó unos 170 despidos de manera arbitraria sin siquiera presentar un preventivo de crisis, y ahora amenazan a los trabajadores que quedaron con cambios en el convenio colectivo”, dijo a DIB Rubén Ayala, delegado del Sindicato de Químicos y Petroquímicos dentro de la planta.

Según informó el gremio, la empresa busca mermar la producción y reducir la planta al 40% del personal actual.

Los trabajadores de Bunge fueron acompañados por operarios de la planta de plásticos Bopp, donde corren riesgo al menos unos 60 puestos laborales si se confirma que la empresa dejará de producir el 1º de febrero, tal cual fueron notificados los operarios.

 

Fuente: dib.com.ar