La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) destacó el crecimiento en el número de fiscalizaciones electrónicas que realiza y que en la actualidad llegan a 238.000 contribuyentes, ocho veces más que hace tres años.

“En 2015 los controles automáticos abarcaban a 27.000 personas físicas y jurídicas. En los últimos dos años potenciamos el sistema y, en la actualidad, ya son 238.000 los contribuyentes alcanzados por la fiscalización electrónica”, señaló el director de ARBA, Gastón Fosatti.

Sobre las características del mecanismo, Fossati subrayó que “se trata de una plataforma web que nos permite hacer un seguimiento detallado de aquellos contribuyentes que registran inconsistencias o desvíos vinculados con Ingresos Brutos. Al ser una herramienta íntegramente digital, se evitan los controles presenciales, lo que nos posibilita mejorar el cumplimiento tributario con menores costos operativos”.

El sistema automatizado se nutre de los cruces de información que ARBA lleva adelante con distintos agentes de información, facilitando la detección de incumplimientos, ya sea por inconsistencias en las declaraciones juradas, desvíos, incorrecta aplicación de alícuotas u otras irregularidades fiscales.

Los cruces abarcan diferentes niveles de información, por ejemplo, datos de AFIP referidos a declaraciones de IVA y Ganancias de los contribuyentes; movimientos de cuentas bancarias; compras de insumos o mercadería de reventa; planta de empleados; contratos de alquiler; gastos en servicios de gas, luz, telefonía, internet, etc.; consumos con tarjeta realizados en el país y el exterior; matrículas o aportes a cajas profesionales; y análisis de alícuotas, entre otros elementos cuya comparación posibilita detectar incongruencias en las declaraciones de ingresos y efectuar los reclamos pertinentes.

Aquellos contribuyentes con irregularidades quedan bajo un esquema de control automatizado que funciona en un entorno web, lo que permite realizar todo el procedimiento de fiscalización, determinación de deuda, notificación e intercambio de información de manera digital, sin necesidad de controles presenciales.

Fuente: DIB