Los 12 mil pacientes oncológicos que se atienden en el sistema de salud pública de Buenos Aires tendrán cubierto, a partir de 2019, la totalidad de los medicamentos, incluyendo los paliativos para aliviar el dolor, que es parte del tratamiento.

“Cuando llegamos a la Provincia nos encontramos con algo muy difícil de entender y que dolía mucho, que eran muchos pacientes con cáncer que por no tener cobertura de obra social ni prepaga, no tenían (acceso a) la medicación (gratuita) para su tratamiento”, dijo la gobernadora María Eugenia Vidal al encabezar el relanzamiento del Plan Provincial de Control del Cáncer desde el Hospital Central de San Isidro.

En ese sentido, la mandataria que estuvo acompañada por el intendente local Gustavo Posse, recordó que por entonces “había 2 mil personas que hacía más de tres meses que esperaban su medicación”, la mitad de los cuales la había conseguido “yendo a la Justicia”.

“Eso no podía seguir porque es una enfermedad que no puede esperar y por eso el primer día pusimos en marcha un plan que implica que hagamos muchas cosas juntas: trabajar con el diagnóstico temprano, garantizar la cobertura de rayos en toda la provincia y avanzar en la cobertura gratuita de toda la medicación de esta enfermedad tan dura para los que lo padecen pero también para sus familiares y amigos”, señaló.

Vidal explicó que unas 12 mil personas son asistidas en su lucha contra el cáncer en los hospitales bonaerenses, de los cuales sólo 2 mil recibían medicación gratuita en 2015: hoy 7 mil pacientes tienen cubierta esa necesidad por parte del Estado provincial y “el objetivo es que en 2019 no quede nadie sin recibirla”.

“Ahora venimos a sumarle a este plan una tercera pata que nunca estuvo contemplada y que para nosotros es tan importante como la medicación del tratamiento: los paliativos para aliviar el dolor, algo que en los hospitales de la Provincia nunca antes se cubrió”, dijo.

Tal como anticipó DIB, en 2018 accederán al plan 9 mil pacientes, mientras que 2 mil recibirán tratamientos para la mitigación del dolor, que incluye la distribución de analgésicos y opiodes y la atención de profesionales capacitados para tratar y acompañar al paciente, mejorando su calidad de vida. En el plan también se contempla el desarrollo de un programa de producción pública de analgésicos como morfina, metadona, antiinflamatorios y opiodes débiles.

Fuente: DIB