“Me pone muy contenta saber que ha habido casi el ciento por ciento de ocupación y espero que esto siga así el resto de la temporada porque más turismo es más trabajo”, señaló la semana pasada la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, tras recorrer obras en Pinamar. Las cifras coinciden con las expresadas por el secretario de Turismo municipal y por los empresarios del sector, aunque sólo refieren al fin de semana. Los guarismos caen durante los días hábiles y el panorama es más desalentador teniendo en cuenta que no hubo actualización de precios.

Mucho antes de que la mandataria provincial hiciera una lectura del arribo turístico a Pinamar, el intendente local, Martín Yeza (Cambiemos), había logrado la atención de los medios tras mantener un ocurrente cruce en Twitter con representantes de la Cámara Empresarial del departamento de Maldonado, Uruguay, luego que tildara de “pecho frío” al turista que eligiera las costas de Punta del Este en vez de hacer “turismo nacional”.

La chicana, que reflotó una vieja rivalidad y tuvo respuesta entre los uruguayos, buscó desalentar la elección de aquellas playas por parte del turista argento. De hecho, quienes recogieron el guante del otro lado del charco resaltaron no sólo que Punta del Este tiene mejores temperaturas que Pinamar, sino el “faltazo que este verano pegarán” los “turistas de clase media”.

Desde hace varias temporadas, la merma de visitantes a las costas bonaerenses se ha hecho sentir, sobre todo entre los destinos antes elegidos por los veraneantes que ahora se inclinan por los balnearios uruguayos o brasileros.

Para menguar esta caída, la Municipalidad de Pinamar, entre otras medidas, convino con el sector empresarial no aumentar los precios. “Hubo un acuerdo de palabra, a partir del trabajo que realizamos a lo largo de todo el año, de tratar de mantener el mismo precio y, si había un ajuste, que fuera sólo del 10%. La mayoría siguió nuestro consejo”, señaló a Letra P el secretario de Turismo, Eduardo Isach.

La decisión fue ratificada a este portal por el secretario de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines (AHRBA), Juan Ignacio Serra, quien sostuvo que “la mayoría no aumentó las tarifas”.

Tras dos temporadas apuntadas a la ampliación del frente marítimo y la renovación de los balnearios; Pinamar se preparó para mejorar el caudal de arribo turístico. Si bien las cifras no son desalentadoras, lo cierto es que la mayor ocupación se da durante el fin de semana.

“El fin de semana de fin de año y los anteriores fines de semana tuvimos una muy buena ocupación. El primero de enero, casi completo, devolviéndole a la ciudad una postal que hace tiempo que no se veía”, señaló Isach y precisó que “de jueves a domingo logramos una ocupación del 90, 92%. Y entre lunes, martes y miércoles, del 80, 85%”.

La lectura de Serra es similar durante el fin de semana, aunque difiere al detallar datos de la semana puesto que indicó que la capacidad alcanzó entre “un 65 y 70%”.

“Estos números están promediando una buena primer quincena y anticipan que la segunda también va a ser buena. Acá lo que la gente elige son servicios y además la combinación de playas, pinos, descanso, buena gastronomía, deporte”, señala el funcionario municipal, destacando, además, los cambios y controles impuestos en los locales de dispersión nocturna: “Pinamar apuesta al turista familiar y se ha enfocado en cuidarlo, en que se sienta cómodo. Esta es una forma”.

Por su parte, Serra, si bien es cauteloso a la hora de hablar de expectativas, detalla que el “veraneante es de 4, 5 días, por lo que siempre esperamos más”, teniendo en cuenta que las vacaciones de 15 días son parte del pasado y la modalidad se ha reducido a poco menos de una semana. De hecho el objetivo es aumentar la cantidad de días de permanencia no sólo en Pinamar, sino también en Cariló, Valeria del Mar y Ostende.

“Erróneamente a Pinamar siempre se lo identificó como un destino turístico caro, pero tenemos todos los valores”, remarca Serra, corriendo a esas playas de la categoría de “exclusivas” y agregó: “Esperamos es que se detenga la caída, porque la realidad es que el turista está optando por vacacionar afuera y tenemos que ver cómo captarlo”.

Fuente: Letra P