En una previa caliente, se prevé que el vidalismo no realice una oferta superior al 15%, algo que ya fue rechazado de antemano por los gremios. La cláusula gatillo será otro foco de debate.

La discusión salarial clave de la provincia de Buenos Aires, aquella que se mira de reojo desde Casa Rosada, se pone en marcha este jueves a las 17 en la biblioteca del Ministerio de Economía bonaerense. La paritaria docente 2018 tendrá su primer capítulo a tan solo 18 días de la fecha prevista para el inicio del ciclo lectivo, algo que es cuestionado por el arco gremial que reclama desde noviembre del pasado año el inicio de las negociaciones, más aún con el antecedente conflictivo de 2017, cuando la resolución llegó recién a mitad de año y tras numerosas jornadas de paro y movilizaciones.

A priori, las expectativas son bajas en varios referentes gremiales que pretenden una suba que tenga como piso el 20%. Sin embargo, el vidalismo tiene en carpeta una oferta del 15%, tal como lo indica la meta inflacionaria para este año recalculada por la administración central. La diferencia entre una y otra cifra, la gestión bonaerense la calcula en $12.500 millones. Desde el Frente de Unidad Docente no dudan que ese monto puede ser cubierto por la Provincia, en el marco de una mayor inyección de recursos provenientes de la Nación

Más allá de esto, uno de los puntos centrales del debate pasará por la cláusula gatillo. Los gremios se muestran firmes en el reclamo de esa herramienta, aunque se prevé que el Ejecutivo provincial no la incluya este año. Aquí, puede residir uno de los focos de conflicto, en un escenario que tiene un largo telón de fondo de tensión.
El titular del Suteba, Roberto Baradel, señaló que el Frente de Unidad Docente debería ir a la reunión con los funcionarios vidalistas con “la mejor expectativa” dado que la provincia cuenta con 40.000 millones de pesos más de Presupuesto que en 2017.

“También escuchamos a la gobernadora Vidal el año pasado en campaña (electoral) diciendo que un docente debería ganar 40.000 pesos y que quería mejorar la educación. Así que deberíamos ir con la mejor expectativa”, ironizó el gremialista que, más allá de esto, dejó a entrever que las expectativas no son las mejores a partir de los trascendidos oficiales que plantean un 15% en cuotas y sin cláusula gatillo.

“Eso es ajustar los salarios y es pretender que los trabajadores firmen un acuerdo salarial a la baja, cosa que nosotros no vamos a hacer de ninguna manera”, aseveró Baradel para puntualizar que el inicio en tiempo y forma del ciclo lectivo el 5 de marzo dependerá de “la decisión del gobierno (de Vidal) de confrontar o no, porque si viene con la idea de imponer una pauta va a haber conflicto”.

 

Fuente: LetraP