El Gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció este viernes a los tenedores del bono BP21 que extendió hasta las 13 horas del próximo lunes el plazo para otorgar su consentimiento a diferir el vencimiento del pago de capital desde el 26 de enero hasta el 1° de mayo de 2020, se informó oficialmente.

«La Provincia de Buenos Aires anuncia a los tenedores de sus bonos USD 750M 10.875% con vencimiento en 2021 que ha extendido hasta las 17 pm (horario de Bruselas/Luxemburgo) del 3 de febrero de 2020 el plazo para otorgar su consentimiento a diferir el vencimiento del pago de capital desde el 26 de enero hasta el 1° de mayo de 2020», comunicó el Ministerio de Hacienda y Finanzas, que está a cargo de Pablo López. Esa hora, es las 13 de nuestro país. 

Es la segunda ocasión en que Kicillof extiende el plazo de las discusiones. Al no conseguir el 75% de adhesión a su oferta para diferir hasta el 1° de mayo el pago de US$250 millones correspondiente a un vencimiento del capital del bono BP21 -originalmente agendado para el 26 de enero-, el mandatario había estirado la vigencia de su propuesta hasta hoy a las 13. Ahora, habilita tres días hábiles más para continuar el diálogo.

Para conseguir el apoyo de los bonistas, el Gobierno había propuesto pagar por anticipado los intereses del capital diferido (por el periodo que va del 27 de enero al 1° de mayo), pero no alcanzó. Según la Provincia, «los bonistas ahora recibirían, de ser aprobada la modificación, aproximadamente US$ 28,698 cada US$ 1000 de capital diferido».

Kicillof también tiene 30 días a partir del 26 de enero para pagar los intereses de ese bono, que aún no depositó. Es un cupón de US$ 27 millones. Tanto la Provincia como el Gobierno nacional habían decidido que seguirán pagando los intereses de la deuda, mientras renegocian con los tenedores.

El lunes pasado surgió la versión de que el ministro de Economía nacional, Martín Guzmán, había dicho en una reunión del Council Of Américas que hasta ese momento al propuesta de la provincia había alcanzado apenas el 26% de la aceptación, lo que pareció contradecir a su par nacional, Pablo López, que había hablado de un acatamiento «importante» por parte de los acreedores.

Después, voceros del gobierno nacional y provincial pusieron en duda que Guzmán haya dado esa precisión, se pudo constatar que en la administración bonaerense están convencidos de que ocurrió. Lo atribuyen a la estrategia nacional de negociación: «se intentó dar una señal de que la aceptación avanza y a la vez alentar a sumarse», conjeturó una alta fuente del Gabinete.

Si hay default, la Provincia se expone a una demanda en tribunales internacionales y a una «aceleración» del total de la deuda, lo que implica que sería exigible en su totalidad ahora. De todos modos, esto último no ocurriría de manera automática.

Fuente: DIB